Mario “Marito” Almaraz, del humor a la plástica de un pincelazo

Entrevista SEMANAL. Con la humildad de los grandes artistas, Mario Almaraz no tiene destaques propios a la hora de hablar de su trayectoria, con bajo perfil y mucho trabajo fue reconocido en el pasado como creador de humor gráfico y hoy lo es como artista plástico.
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¿Cómo empezó tu carrera?

MA: Mis primeras publicaciones aparecieron en una revista literaria que se llamaba “El Molino De Pimienta” uno de los editores era el hermano de un amigo y gracias a su generosidad, a la amistad de mi amigo y su buena voluntad me dieron un lugar, en ese momento publicar significaba mucho, era un sueño cumplido, después llegaron otros, de la mano de otras publicaciones que estaban en el circuito comercial y tenían más alcance en cuanto a público, como la revista Humor en ese momento cada publicación me daba fuerzas para seguir adelante, y sin dudas era un estímulo muy grande, te motivaba.

Considerando tus inicios como dibujante ¿por qué te decidiste por la plástica?

MA: Mis inicios como dibujante fueron en el humor gráfico y debo reconocer que a través del tiempo, investigando y estudiando me di cuenta que muchos artistas plásticos incursionaron en medios gráficos como humoristas, ilustradores e historietistas antes o mientras desarrollaban su carrera como pintores, alguno de los artistas populares de los años 20 y 30 en la argentina, José Arato, Adolfo Bellocq, Guillermo Facio Hebequer, Agustín Riganelli y Abraham Vigo, también otros argentinos como Gambartes, Molina Campos, Alonso, Castagnino, Meiji, Carpani, y muchos otros artistas internacionales, los grabados de Goya tienen mucho de todas esas cosas, con esto quiero decir que el humor gráfico, el dibujo humorístico, la Ilustraciò}ón y La Historieta le aportan muchos elementos a la plástica, como también pueden hacerlo la fotografía, la literatura, etc. En mi caso el paso se fue dando, ayudado por un parate en el mercado editorial, la reducción de la cantidad de publicaciones en papel y del tiraje de las que quedaron en pie, un cambio en los medios debido a la llegada de la internet, esto significó menos posibilidades de publicar, por supuesto descontando la influencia de Alberto Breccia a quien tuve de profesor, un historietista que tenía mucho de artista plástico, mi decisión por estudiar Licenciatura en Artes Visuales hizo que me vinculara con profesores y alumnos que terminaron por ser una gran influencia en mi elección.
Cabe destacar que nunca dejé de publicar ilustraciones y caricaturas, sigo haciéndolo y me da mucho placer hacerlo.

¿Qué influencias tuviste de chico o como nace tu vocación por el arte y la demostración artística a través de dibujos y pinturas?

MA: Recuerdo varias cosas que pueden tener que ver con mi pasión por el dibujo, los concursos de manchas que se hacían en el barrio de mi infancia, los organizaba José “el marquero” un artista del barrio que hizo mucho por inculcar la pintura en el “piberío” del barrio, también los días enteros que nos pasábamos haciendo historietas de superhéroes con mi amigo de la infancia Carlos Pinto, por esos tiempos también tuve mi primer contacto con una mesa de dibujo que pertenecía a mi abuelo Pantaleón, Maestro Mayor de Obra, ya fallecido, íbamos con mi madre a visitar a mi abuela, era un viaje en colectivo demoledor desde Avellaneda al barrio de Belgrano y por esos tiempos arrancarme de mis fantásticos días con amigos en mi Barrio Güemes era casi una tortura, soporte estoicamente esas tardes de aburrimiento gracias a esa mesa y a algún lápiz y papel que encontraba por ahí, también rescataba alguna revista del diario La Naciòn de mi abuela que tenía las páginas del Humorista Gráfico Brocolli, eso me marcó bastante también, una anécdota que tiene de protagonista a la mesa de dibujo y a la radio Spica de mi abuela donde escuchaba partidos de fútbol para dibujar jugaditas y goles de los partidos que escuchaba en la voz de José María Muñoz. Tardes enteras dibujando partidos de fútbol. Y luego, con el tiempo, pasados unos cuantos años, la vida quiso que me encuentre en la misma situación: dibujando para la revista “El Gráfico” Escuchando los partidos para dibujar un chiste que represente el momento más característico de esa tarde, sin dudas toparme con la contratapa de Paturuzito y descubrir el curso de dibujo humorístico por correo también fue ver la luz, lo pedí y lo tuve y me ayudó mucho para comenzar un camino en el dibujo.

¿Sentís lo mismo cuando pintás una obra que cuando dibujás una caricatura para una tira?

MA: Si, lo mismo, difícil de describir lo que siento pero es exactamente lo mismo, la única diferencia puede estar en la elección de lo que quiero hacer, pero ambas cosas que en realidad son la misma me llenan de placer, es como respirar para mí.

¿Cuando restaurás una obra que sabés que fue realizada por una gran maestro, sentís que te estás metiendo en su vida y hasta en su propia mano?

MA: Debo aclarar que si bien trabajo en la Coordinaciòn de Recuperación y Conservaciòn del Patrimonio Cultural del Ministerio de Economía Y Finazas Públicas, mi tarea allí, no es la de Restaurador, en la actualidad colaboro en el área audiovisual específicamente en Fotografía, haciendo fotos técnicas de las obras de arte para restauración y fotografías de eventos ya que la Coordinación realiza muestras charlas y eventos relacionados con el arte y asistiendo técnicamente con un grupo multidisciplinario de periodistas, directores de cine, químicos, Arquitectos, Abogados, profesores de Artes plásticas, fotógrafos etc. De todos modos, sí tengo contacto con obras de grandes artistas como Quinquela, Pio Collivadino, Quiros, Centurion etc. Y por supuesto puedo presenciar como trabajan los Restauradores que integran el equipo, grandes profesionales de los mejores del país. Puedo decir a pesar de no ser restaurador, por lo que veo y escucho en el taller que la función del Restaurador no es la de intervenir la obra, durante la restauración la idea es conservar, pero no agregar o en el momento de agregar hacerlo notorio, pero no modificar la obra original, hasta ahí me arriesgo a decir algo al respecto y pido perdón a los restauradores por el atrevimiento.

¿Cómo vivís la posibilidad de revalorizar obras para que la gente pueda seguir disfrutando de un arte, que no es tuyo?

MA: En ese aspecto sí intervengo , ya que la “pata” conservación está bastante emparentada con la difusión de las obras, la documentación de las mismas y en eso sí intervengo con mis trabajos, me siento muy bien, porque el arte o mejor dicho tener una mirada profunda del sentido del arte, aunque no sea el mío en definitiva está beneficiando mis producciones o el futuro de ellas. Pero además significa tener una postura con respecto a nuestra historia y a la historia de la humanidad, a la memoria de los pueblos, a la identidad de los mismos.

¿Qué significa el arte en tu vida?

MA: El arte en mi vida tiene que ver con los sentimientos, con mis vivencias más profundas, con algo que se produce mágicamente, con estar en un lugar sin tiempo, de mucho placer, indispensable para vivir.

¿El arte como mensaje de vida tiene que tener para vos un trasfondo social o puede prescindir de ese rol?

MA: Yo diría que el trasfondo social se produce en el momento que la obra toma contacto con la gente, en el momento que la obra puede ser vista, todas las obras de arte tienen una idea que las sostiene, consciente o inconsciente, siempre la obra nace de lo más profundo del artista que las crea. Yo diría que todas tienen un mensaje, algunas son más fáciles de descifrar o de interpretar o de relacionar con la vivencias de quienes la interpretan, pero las abstractas también tienen un mensaje que llega de alguna manera, la conexión puede producirse de diferentes formas y siempre tienen mensajes de vida.

Para la gente que no te conoce si tuvieses que definirte como artista ¿dentro de que conceptualización te enmarcás?

MA: Llamaría a mi arte, como figurativo, me gusta trabajar con tintas sobre papel y acrílico sobre tela, me gusta el llamado arte popular, o en todo caso esa temática. Me gusta relatar momentos, representar situaciones que me conmueven, y que tienen que ver con mis vivencias con mi vida.

Viendo tus obras, se pueden visualizar mensajes sociales y temas muy puntuales como el tango o la música. ¿existe algo que motive tus creaciones, cuáles son esos temas que te movilizan?

MA: Si, me gusta trabajar con la música, el jazz y el tango, con esos climas con el mundo de esa época, me gusta ver fotos y algunas imagen salen de esas fotos. Me interesan los temas que tienen que ver con lo popular: el tango el gaucho, el fútbol, el peronismo, el boxeo, las manifestaciones, los logras sociales, las madres y abuelas de plaza de mayo, su lucha, sus reivindicaciones, la búsqueda de dignidad y igualdad, las luchas sociales de los desposeídos, me gusta representar a los seres humanos que quieren una vida sin explotación, una vida digna, ese tema me da vueltas siempre por la cabeza y trato de volcarlo en las obras.

¿Quiénes son tus referentes artísticos nacionales?

MA: Muchos, digo algunos porque la lista es interminable, Breccia, Carpani, Maicas, Fontanarrosa, Caloi, Alonso, Castagnino, Berni, Quinquela, Segui, Deira, Macció etc.

¿Si pudieses tener una charla con alguno de ellos, con quien sería, y que le preguntarías?

MA: La verdad, en lugar de preguntarle o de tener una charla, preferiría verlo trabajar, poder estar en cada uno de sus talleres mirando cada movimiento, cada pincelada, cada mancha, allí encontraría más respuestas.

¿Qué objetivos como artista plástico tenés para un futuro cercano?

MA: Sueño con dibujar y pintar desde las sierras Cordobesas, hacer solo eso.

¿Qué gusta más de lo que hiciste hasta ahora y por qué?

MA: Las tintas tienen muy buena respuesta, supongo que transmiten bastante por el trato que le doy a la mancha de tinta y debe ser también porque yo me conecto mucho con esos materiales.

¿Cómo te sentís más cómodo? ¿en tu rol de artista plástico, de “cuidador de arte” o de humorista gráfico?

MA: Ahora como artista plástico.

Desde tu experiencia personal, si pudieses dar un consejo a los chicos que recién están empezando a pintar ¿qué le dirías?
Simplemente que lo hagan, que no dejen que nada se ponga en el camino, que dibujen y pinten con lo que tienen a mano, que vivan la vida como dibujantes y artistas, que miren la vida de esa manera, que la devolución que da esta actividad es muy fuerte para vivir, que es un cable a tierra, una filosofía de vida, que disfruten lo que hacen, que escuchen a sus maestros pero también piensen en la posibilidad de que pueda nacer algo nuevo y que ellos pueden crearlo, que no está todo dicho, no acepten imposiciones, y seguro que muchas cosas se van a dar sin necesidad de consejo alguno.

La charla estaba terminando y la impresión en el aire era que la sensibilidad del artista se plasmaba en la calidad de sus respuestas que, coincidiendo con su gran mano para el pincel, denotan en su trayectoria, que ya es grande, que existe un potencial que todavía no surgió a pleno.

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