Por las calles de San Francisco. (California. EE.UU.)

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Los habitantes de San Francisco aseguran que son afortunados de vivir en esta ciudad, a pesar de la omnipresente posibilidad de que se produzca un terremoto. Con un emplazamiento geográfico único, el aire es más limpio, la luz parece mas clara y los colores más vividos.
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Nuestro viaje comienza en la entrada al puente Oakland Bay Bridge, el puente más largo de la ciudad que une San Francisco con la localidad de Oakland y se extiende en sentido este-oeste hacia el interior. En realidad, el Oakland Bay Bridge son dos puentes sucesivos que cruzan la isla de Yerba Buena, la cual es atravesada por un túnel. El tramo oeste tiene una longitud de 3.100 metros, mientras que el tramo este tiene 2.800 metros. Eso sí, el arco de mayor anchura es de 700 metros, mientras que el arco central del Golden Gate alcanza los 1.280 metros. Se inauguró en 1936, seis meses antes que el Golden Gate, y forma parte de la autopista interestatal 80.

Dejamos atrás el puente y nos dirigimos al downtown, el centro de la ciudad, que es pequeño pero muy variado, incluye algunos de los edificios más antiguos y también algunos de los más modernos de San Francisco y varios barrios exóticos. La colorida Chinatown, la exuberante North Beach, los elegantes y distinguidos Nob y Russian Hills, la decadente Polk Street, el bullicioso Financial Street, el dinámico Ferry Building y la noble arquitectura y los centros culturales del Civic Center se encuentran en el corazón de esta gran metrópolis.
Para recorrerlos se puede viajar en uno de los legendarios tranvías que recorren gran parte de la urbe, y que resulta casi imposible no dejarse seducir por estas reliquias, cuando se los ve abriéndose camino hacia lo alto de las colinas de la ciudad. Estos símbolos de San Francisco estuvieron en peligro de desaparecer por completo cuando en 1947, el alcalde anunció que ya era hora que los autobuses tomaran el relevo en lo referente al transporte público de pasajeros, pero, los ciudadanos ganaron la batalla y todo el sistema de tranvías fue declarado Patrimonio Histórico Nacional en 1964. Su estructura general fue renovada en sus 19 km de recorrido y hacen de esto un paseo para no perderse la experiencia.

En el downtown visitamos la Transamerica Pyramid, el edificio más alto (260 metros) de la ciudad que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. (505 Sansome Street) También pasamos a conocer el renovado vestíbulo del hotel Gran Hyatt San Francisco (345 Stockton Street), y tomamos un café en el restaurante del piso 36, imponentes vistas de ciudad y sus enormes rascacielos y de la bahia, imporsible de perdérselo.
Nuestro curioso espíritu urbano, nos llevó al mágico Chinatown, este barrio densamente poblado ha conseguido preservar su poderosa identidad cultural pese a todas las amenazas sufridas desde su origen, a finales de 1850. Pasear por sus atestadas y ruidosas calles es como transportarse a otro continente y a otra forma de vida.

Luego de Chinatown, nos adentramos en North Beach, este animado barrio fue en su origen la pequeña Italia de la ciudad y sigue siendo conocida por sus magníficos restaurantes y cafés italianos, la mayoría a lo largo de Columbus Avenue. El barrio tiene una variada y movida vida nocturna desde clubes de strep-tease hasta el sencillo placer de escuchar una mezzo-soprano cuando se saborea un rico café en una terraza a pie de calle.

La llegada de los tranvías hizo que la colina mas alta de San Francisco se llenara de lujosas mansiones y Nob Hill se convirtió rápidamente en sinónimo de riqueza y poder. Sin embargo el gran terremoto de 1906 dejó un solo palacio en pie, el Pacific Union Club, fundado en 1852 (1000 California Street). Hoy en día Nob Hill alberga mansiones privadas, algunos de los hoteles y edificios de viviendas más exclusivos de la ciudad y la Grace Cathedral.
Y ya que la nombramos, podemos decir que la catedral se inspira en la arquitectura gótica francesa, pero se utilizó cemento reforzado para su construcción. Se ha convertido en una de las señas de identidad mas queridas de la ciudad. (1100 California Street)

Russian Hills, otro barrio de empinadas colinas, tanto que una de sus laderas ni siquiera tiene calles, sino solo tramos de escaleras. Aquí se encuentra la encantadora Lombard Street, conocida como la calle más sinuosa del mundo, es el punto turístico por excelencia de esta colina y no hay que perdérselo. Al estilo de Nob Hill el barrio está lleno de mansiones con increíbles vistas abiertas hacia la bahía Se cree que su nombre se debe que fue el lugar donde enterraron a los comerciantes rusos de pieles, uno de los primeros europeos en comerciar con este puerto a principio del siglo XIX.

Union Square, esta animada plaza se ha convertido en el corazón de la zona comercial por excelencia de San Francisco, se encuentra ubicada junto al Financial District y el Theater Distric por otro, su nombre proviene de las concentraciones a favor de la Union que se hacían en la década de 1860. A su alrededor se encuentran grandes hoteles, restaurantes, tiendas y los centros comerciales con las marcas más famosas del mundo.

Seguimos por Market Street hacia el norte y llegamos a la intersección con Van Ness Avenue al Civic Center, con sus imponentes edificios; el Ayuntamiento (City Hall) con su enorme cúpula, detalles de hojas de oro y estructurados y floridos jardines, en la misma zona se encuentran la War Memorial Opera House, y la Louise M. Davies Symphony Hall, por nombrar sólo algunas de las grandes construcciones que vale la pena detenerse para fotografiar.

Y como si esto fuera poco, más al norte, en Alamo Square, encontraremos las Painted Ladies, una sucesión de casas victorianas de finales del siglo XIX y principios del XX, muestras arquitectónicas impresionantes y características de San Francisco por su colorido y simetría.

Sin lugar dudas, no hay que perderse la Misión Dolores, la cuna de San Francisco, la antigua Misión española de San Francisco de Asís, a la que la ciudad debe su nombre, ha conseguido preservar a través de los siglos su maravillosa estructura como su encantador ambiente. Se fundó en 1776, tan sólo unas semanas antes de la declaración de la Independencia. (San Francisco Mission District at the corner of 16th and Dolores Streets)

Para aquellos visitantes con ganas de más San Francisco, aconsejo subir a la colina de Twin Peaks para ver lo grande y majestuosa que es la ciudad y toda la zona de la bahía. Desde este mirador las vistas son realmente estupendas. Luego de engordar los ojos, pueden comenzar a bajar hacia el centro tomando Market Street como referencia.

La comunidad homosexual de San Francisco se concentra en la zona de negocios que se ubica en las calles Castro Street y Market Street hasta la calle Nº19. Su extensión cubre desde Market Street hasta la Iglesia y a ambos lados del vecindario desde las avenidas Church Street hasta Eureka Street. Ideal para pasear y ver el ambiente gay de la zona. Hay una gran bandera gay en la esquina de Market, Castro y la calle 17.
Si seguimos bajando y continuamos por Market Street, finalmente desembocaremos en la terminal de ferries donde llegan y parten a otras partes de la gran bahía y al Embarcadero, un bonito edificio que contiene en su interior un gran mercado llenos de tiendas, librerías, puestos de venta de flores y restaurantes con impresionantes vistas de la bahía.

En este punto comienza otra parte del recorrido, el que bordea la bahía, empezando por El Embarcadero, iremos en dirección al Golden Gate y por este orden nos encontraremos con: Alcatraz Hay varias compañías que realizan visitas guiadas a Alcatraz “La Roca”, les recomiendo Alcatraz Cruises (Pier 33) que por el mismo precio que las demás es la única es la que realmente recorre la isla y visita la antigua cárcel (las demás rodean la isla únicamente).

Una vez en la isla, una voz en off va narrando de una forma muy entretenida la historia de la antigua cárcel mientras caminas por ella. La voz, en perfecto castellano nos describe tanto el lugar, la historia de sus motines y su fuga, como la vida diaria de los presos.

Comienza en el sótano, lugar donde llegaban los presos y se duchaban. En la planta baja se puede apreciar las diferentes galerías de tres pisos, el acceso al patio exterior, las celdas de castigo y la biblioteca. También se visita la zona de los guardias y el despacho del alcalde. Desde esta zona hay unas vistas extraordinarias de San Francisco. Alcatraz fue una isla solitaria durante miles de años hasta que fue convertida en un fuerte; durante la Guerra Civil se instalaron más de 100 cañones y 400 soldados de forma que la isla pasó a formar parte del plan de defensa de los Estados Unidos.

En el año 1934, Alcatraz volvió a abrirse como una prisión de máxima seguridad a la que trasladaron a los prisioneros considerados incorregibles. Algunos de los presos más conocidos son Al Capone, “Scarface” o Robert Straud “El hombre pájaro de Alcatraz”, por mencionar algunos.
Los presos de Alcatraz intentaron fugarse en catorce ocasiones, aunque, el intento de fuga más importante, ocurrió en 1962 cuando Frank Morris y los hermanos Anglin consiguieron huir por el agua, motivo por el cual en 1963 Alcatraz cerró sus puertas definitivamente. El agua del mar había corroído las estructuras de la prisión y los gastos de mantenimiento aumentaron excesivamente. La cárcel dejó de ser rentable y los prisioneros fueron trasladados a otras instalaciones penitenciarias.

Fisherman´s wharf.


Seguimos en dirección hacia el Golden Gate nos adentramos en Fisherman´s wharf. Se extiende desde Ghirardelli Square o Van Ness Avenue hacia el este hasta el muelle 35. Este lugar tiene unas magníficas vistas del puente Oakland Bay y de Alcatraz. Pero las estrellas son los leones marinos, que los hay a centenares y que se han hecho los reyes del lugar y la atracción de los turistas. Tanto la planta baja como el primer piso están abarrotados de tiendas, restaurantes, heladerías y atracciones. En Fisherman´s Wharf hay varios restaurantes y puestos que ofrecen marisco fresco, sobre todo el cangrejo dungeness y sopa de almejas en un tazón de pan de masa madre. ¡Riquísimo!

Presidio
Después de un paseo marítimo entramos en la zona de Presidio. El lugar era antiguamente un puesto militar, transformado ahora en un parque con buenas vistas, senderos sinuosos y arquitecturas de varios estilos para disfrutar de un picnic al aire libre. La entrada al parque y a la mayoría de los programas es gratuita y está abierto todo el año. Como dato referencial en este lugar en 2005, Lucasfilm, la productora de George Lucas y sus divisiones de marketing, online y licencias se trasladaron al nuevo Letterman Digital Arts Center, localizado en Presidio ciudad de San Francisco. El 30 de octubre de 2012, Walt Disney Company compró el 100% de Lucasfilm Ltd. por 4.050 millones de dólares.

Y poquito más allá se encontrarán con él. Lo dejé para el final, para un cierre a todo lujo, el Golden Gate Bridge.

Fueron muchos los que dijeron que Golden Gate Bridge nunca podría construirse; –que el espacio que había que cruzar era demasiado largo, que la corriente demasiado fuerte y profunda y que los costos eran demasiados altos- pero para muchos otros, el Golden Gate, nombre dado por John C. Fremont a este puente en 1846, era la materializació |n de un sueño. En 1872 el magnate de los ferrocarriles Charles Crocker fue el primero en concebir la idea, pero fue un ingeniero visionario, Joshep Strauss, quien propuso un proyecto realista en 1921. Tras 10 años de oposición finalmente A. P. Giannini fundador del Bank of America ofreció los fondos necesarios y el puente se inauguró el 28 de mayo de 1937, desde entonces ha sido el emblema de San Francisco.

El puente vale por si solo el viaje hasta San Francisco, mirarlo durante horas, sacarle miles de fotos, filmarlo, cruzarlo en un coche, en un taxi o en bus, caminarlo o recorrerlo en bicicleta, 2,7 kms de longitud de pura adrenalina, (la cantidad de alambres de acero utilizados para construir los cables del puente son suficientes para rodear la tierra tres veces) las vistas son increíbles, del océano Pacífico, de la bahía y de la ciudad de San Francisco y un plus extra, los delfines, que nadan rumbo a la bahía…

Podría seguir escribiendo un par de hojas más contando detalles y secretos de esta bellísima y encantadora ciudad, pero, los tengo que dejar porque pierdo mi avión.

Hasta nuestro próximo viaje.

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