Mocoretá en la pluma de Tisocco

Literatura 20/04/2017 Por
De Mocoretá a Buenos Aires su trayectoria, como neonatólogo, hasta la expresión de lo que siente desde su insaciable pluma poética Gustavo Tisocco se debate permanentemente haciendo honor a la existencia plasmando en letras el ciclo de la vida.
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Empezamos tomando mate y mientras la infancia resonaba en nuestros comentarios su atención se abrazó al recuerdo casi como reflexionando en voz alta: “Yo siempre usé la escritura como una forma de expresar lo que sentía. Era un chico ermitaño y en vez de contarle a otro algún conflicto o sentimiento que tenía lo escribía. Después se fue acrecentando de la mano de mi tío Jorge que me empezó a instar a la lectura cerca de mis 10 años. Le he dedicado muchas poesías y realmente creo que él fue mi mentor y yo fui su orgullo cuando tenía 13 años y en la escuela secundaria se hizo un concurso de poesía y lo gané yo gracias a todo lo que él me había enseñado”.

Al finalizar su secundario la inevitable elección vocacional sin dejar de abrazar tan fuertemente la expresión artística lo hace seguir reflexionando en voz alta sobre su historia… “Cuando terminé la secundaria me plantie qué quería estudiar. A la escritura nunca la tome como una profesión, pero tenía que pensar de qué iba a vivir. Y así apareció la medicina como una vocación que me permite vivir y sustentarme. Decididamente tengo dos pasiones: una la neonatología por lo que simboliza un nacimiento, un bebe prematuro, la vida en sí misma y la otra, la poesía, que por ahí no me sustenta económicamente pero me llena el alma.” Ya en una charla intimista el intercambio fue entre mates y preguntas:

¿Hay poesía en la medicina Gustavo?

Sobre todo en lo que yo hago puedo asegurarte que sí. Ya el momento del nacimiento es un acto poético. Recibir esa vida que llega al mundo, ver cuando se van de alta y la relación de los padres con ese bebé es toda una poesía, es un acto de amor y la poesía es amor.
¿Cuándo te llegaste a encontrar con otros médicos que también tienen la necesidad de expresar las emociones a traves del arte?
Vine de Corrientes a hacer pediatría a Casa Cuna. Hasta ahí yo escribía sin conocimiento del mundo medico relacionado al arte y apenas empezaba a vincularme con el ambiente literario de Buenos Aires. Cuando hice mi primer libro “Sutil” en el 2001, se me abrió una nueva puerta casi sin proponérmelo, conocí a quien era secretaria del gremio de médicos municipales y me comentó que estaban organizando un encuentro internacional de médicos escritores. Me asombró que llegamos a ser como doscientos de Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay. Allí descubrí que el arte también vivía entre los médicos, y la ciencia, de una manera más presente e intensa de la que me imaginaba. Dentro de la medicina hay mucha gente que escribe, que pinta o que canta y para mí fue muy valioso saberlo, tan grato como recibir el Primer Premio del Congreso de Médicos Escritores en el año 2004 y luego en el 2006.

Parece que sus ojos claros agudizan su color cuando se queda pensando y como adivinándome el pensamiento continua hablando como si le hubiera preguntado lo que pensaba: “No tengo duda, para el médico es una vía de expresión, una vía de escape, que le permite encontrar o plasmar vida en otro lado desde la belleza artística. Es una vía de salida para poner afuera el sentir no solo de aquello que te atraviesa dentro de la profesión sino también otras emociones y situaciones ajenas a la misma y plasmarlas es liberador. Realmente viví con alegría al darme cuenta que el ambiente médico también estaba atravesado por el arte con todo lo que eso implica para un profesional colmado casi por obligación de su ciencia y no dudo que esta liberación le permite volcarse más amorosamente a su labor”

¿Cuál es tu musa inspiradora?

Siempre supe que poder escribir es un don y quien lo posee debe gritar o de denunciar lo que pasa, lo que duele o lo que alegra. Yo defendí siempre la poesía social. El que escribe tiene la obligación de dejar plasmado lo que pasa en el mundo como un testimonio.
También creo que mi poesía encierra mis partes. Tres grandes temas muestran mis partes humanas que son el compromiso social, la lirica, que es lo que a mí me pasa o siento frente a determinadas situaciones o vivencias como por ejemplo la muerte sobre la que escribo y a la que considero como parte del proceso de la vida, y el amor que no siempre es amor como figura sino también el amor universal, la felicidad del mismo o el amor desolado.
Hablamos largamente sobre el origen de la poesía en el ser del poeta, y él plasma su sentir, que no deja duda de su apasionada necesidad de sacar de si lo que lo habita, quizás para luego compartirlo…. Pero seguro, sin duda, sacarlo. Y en un tono bajo y pausado como si me contara un secreto me dice: “La poesía nace de mí hacia afuera. Lo que me gusta, lo que me alegra, lo que me preocupa o me duele y que a cada uno le llegue como deba llegarle. Creo que el que emprende el camino de la poesía debe hacerlo de la manera más responsable posible y no tomar la poesía como algo liviano. Peleo mucho en el ambiente con la venta de los libros porque hay poetas que sacan sus libro y los regalan como si fueran un souvenir de casamiento. Personalmente no estoy de acuerdo con eso porque la poesía ya está desvalorizada en el mismo mercado, porque no vende lo mismo que una novela, pero si no la valora el mismo que la escribe tampoco puede pretender que se la valoricen otros.
Y… Si lo haces desde el alma y responsablemente hay que pulir lo que escribís, corregirlo, dejarlo estar para madurar y luego volver a leerlo y recién editar tu libro cuando realmente sentís orgullo de lo que estas mostrando que sea como si fuera un hijo que presentas al mundo”.

En algún momento tuviste la necesidad de difundir tu creación literaria… ¿Cómo surgió en vos?

Cuando vine a Buenos Aires nunca había hecho talleres literarios, ni nada. Tenía solo una gran carpeta con poemas míos. Un día en San Telmo, descubrí a Pablo Montanaro y su taller literario y luego saque mi libro “Sutil” y allí me empecé a relacionar con el ambiente de las letras donde empecé a presentarme en café literarios y en reuniones de poetas. Internet y las redes sociales me abrieron puertas al mundo exterior, por usarlas, me han conocido y leído y luego invitado como poeta a México y a Perú para presentar mi obra y también me sucedió en Argentina donde solo me faltan dos o tres provincias donde aun no me han invitado.

¿Cómo te sentís frente a ese reconocimiento?

Me alegra pero no lo hago esperando eso. No voy a negar que es un orgullo porque es señal de que lo que hago le llega a la gente. Es lindo recibir un premio o ser convocado, pero más allá de eso yo no podría dejar de escribir.
Escribo por amor a la escritura porque me da la libertad de expresarme pero después lo que llega como consecuencia es bien recibido pero no inicialmente buscado!

¿Qué paso en Mocoretá con la expansión de Gustavo llevando sus raíces al mundo?

Tengo la sensación que se sienten orgullosos por lo menos es lo que me hacen sentir.  Mocoretá es un pueblito chiquito de eternos 10000 habitantes porque fallecen unos y nacen otros, unos van y otros vienen al mismo tiempo, manteniéndose como un pueblo chico donde todos nos conocemos. En mi época cuando termine la secundaria existía una sola escuela primaria y una secundaria y todos éramos compañeros de primer grado. Imaginate que a mí me conoce más del 60% del pueblo desde que nací.
Creo que se sienten orgullosos por varias cosas: la primera es el haberme recibido de médico sabiendo el sacrificio de mis padres para ayudarme a hacerlo y luego con los poemas, porque cada libro que publico siempre vuelvo a Mocoretá a presentarlo y con la aparición de internet, veían en los buscadores el nombre de Mocoretá y aparecía yo como un referente que desde su labor mencionaba su lugar de origen. Además en mis poemas hablo mucho de Mocoretá su gente y mi infancia, como la de muchos otros está plasmada en mi poesía.
Siempre digo que el hombre es su infancia y en lo personal tuve una infancia muy feliz con mi familia y con los amigos y todo eso lo plasmé en mi poesía. Es algo que está dentro de mí y de lo que no puedo ni quiero escaparme. Forman parte de mi vida al punto tal que con mis propios compañeros de escuela desde hace 26 años nos reunimos todos los años y son los mismos que me dicen que se sienten identificados con mi poesía porque son emociones compartidas que forman parte de las raíces comunes y del pueblo que nos vio nacer y crecer.
Debes ser un referente muy importante para Mocoretá porque tuviste un alto reconocimiento del pueblo y sus autoridades.
Del Consejo Deliberante de Mocoretá me llamaron para decirme que iban a presentar un proyecto para mencionarme Personalidad Destacada del pueblo y lo aceptaron de forma unánime. Cuando presenté mi último libro “Terrestre” aprovecharon la oportunidad para entregármelo el 26 de octubre del 2012. Me sentí muy agradecido y feliz pero más orgullosos estaban mis viejos y eso me puso muy contento porque para ellos también es un premio por todo el esfuerzo que hicieron para que yo estudiara en todo lo que emprendía. En Mocoretá he sentido claramente un reconocimiento hacia el ser humano.
Desde mi familia, cuando pude empezar a tomar mis propias decisiones, asumí mi sexualidad gay y me aceptaron con mucha comprensión y afecto y realmente lo compartí con ellos porque sentía que merecían saber lo que yo realmente sentía.
Y en Mocoretá fui siempre respetado, porque para ser un pueblo chico quizás lleno de prejuicios como uno supuestamente podría imaginar, me sorprendieron, y me di cuenta que mostrándose uno tal cual es, con orgullo y autenticidad, ni mejor ni peor que nadie simplemente un ser humano mas, aceptándose uno mismo, la gente te sigue queriendo por lo que sos y para mí eso fue una alegría inmensa. La verdad, me hubiera dolido que amigos míos de la infancia me hubiera rechazado por mi elección sexual pero por suerte jamás sentí discriminación. Valoro mucho de la gente del pueblo que me han respetado siempre como persona más allá de todo.

Y hablando de elección sexual, ¿qué opinas sobre rotular la creación de los poetas gay como poesía gay?

Hay poetas gay pero no poesía gay. En mi caso en particular, mi idea es que si vos agarras un libro mío y no ves el autor y ves un poema de amor, pueda ser leído tanto para un hombre como para una mujer. Ahora el que escribe pueda ser gay o no y simplemente está hablando de amor. Hace un tiempo me convocaron de una editorial y rechace la propuesta que me hicieron porque pretendían presentarme como poeta gay y sinceramente no quise porque yo no creo que haya una poesía gay y no quería encasillarme en ella.

¿Hacia dónde va Gustavo con su creación y sus proyectos?

Primero a seguir escribiendo porque no puedo dejar de hacerlo. Creo que voy diariamente camino a superarme para ser mejor persona, y nunca olvidarme de mis raíces porque gracias a esas raíces uno es lo que es. Seguir escribiendo me salva. El hombre luchó siempre por la eternidad y yo creo que los poetas la tenemos porque nosotros nos podemos ir corporalmente pero nuestras letras van a quedar.

¿Crees que el arte mejora la calidad de vida tanto del profesional de la salud como del paciente?

Si claro! Lo ví claramente en los nenes de oncología pediátrica que tenían musicoterapeutas que trabajaban con ellos y era maravilloso ver como les aliviaban el momento que pasaban. Y para el personal de la salud usar el arte como medio de diagnostico también es una herramienta indiscutible como es el caso de la psiquiatría, la psicopedagogía y la psicología infantil que utiliza los dibujos, la escritura, la pintura que les permite aproximarse a un diagnostico por la lectura de lo plasmado en esa creación. Y para el profesional de la salud el arte puede ser un medio por el cual pueda volcar emociones que los atraviesan porque proyectas ciertas circunstancias en las palabras plasmando las emociones que te habitan. El arte es sanador y totalmente liberador.
Pasaron horas de mate y charla amena y ya de noche una cena compartida seguía acompañaba nuestro dialogo. La mención de muchos poetas y la necesidad de difundir no solo su palabra sino también la ajena nos llevó a hablar de su labor premiada con el Puma de Plata otorgado por la Fundación Argentina para la Poesía durante la 38 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, gracias a su trabajo en “Mis poetas contemporáneos”, una web que creció al son de la palabra. Con cara de felicidad y con notorio placer por lo que la misma significa para él y los poetas que allí nuclea y difunde, dice: “Cuando empecé a vincularme inicialmente con el ambiente literario empecé a ver que había muchos que no tenían contacto con la difusión y el abanico de posibilidades que internet podía darles. Ahí me puse a pensar que como yo tenía páginas de internet mías de poesías podía dejarle un espacio a la poesía de los otros que aun no estaba tan difundida y así cree a “mis poetas contemporáneos” el 15 de junio del 2006 y empecé a publicar a 20 o 30 poetas y así de boca en boca el sitio creció muchísimo. Ahora publican 800 poetas y realmente activos habrá unos 450 poetas.
Los mismos en algún momento fueron traducidos al catalán, al inglés, algunos hechos video poemas con la voz del poeta plasmada para siempre…. Y luego he hecho una sección de entrevistas a los poetas, más un espacio para homenajes a poetas ausentes que fallecieron pero no de muerte natural, sino poetas por ejemplo desaparecidos en la dictadura no solo de Argentina sino de otros lugares de Latinoamérica entre otras circunstancias.
Siempre busqué que la poesía fuera difundida por varios medios y me sorprende gratamente la aceptación del audiolibro. Hay gente que no le gusta leer o no pueden por su vista y veo que así les encanta escuchar poesía.
¡Y me mueve hacer todo esto para que llegue y perdure la misma!

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