Las matanzas sin memoria del S. XX

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El sinónimo de matanza es Holocausto, pero cuantas matanzas hubo en el S.XX que quedaron bajo las sombras del monstruo alemán y fueron tan graves como aquel.
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Quizás sea muy fácil comenzar a hablar de matanzas masivas y automáticamente relacionarlas con los campos de concentración de la segunda guerra mundial. Ese horror es lo primero que viene a la cabeza y el hecho de haber sido lo peor que pasó en el Siglo XX es tal vez significativo para que otras matanzas, decenas de ellas, de igual gravedad (quizás no en tan alto número de víctimas pero graves al fin) pasen desapercibidas por la memoria colectiva.

Hurgando un poco en la historia reciente de nuestra humanidad, encontraremos que el siglo XX más que el periodo caracterizado por el desarrollo tecnológico debería recordarse como el siglo de las matanzas masivas, ya que un sinnúmero de esos acontecimientos nefastos ocurrieron con orígenes de diversa índole y quedando a las sombras del mayor genocidio provocado en la Segunda Guerra mundial.

Genocidio armenio

amenios muertos por turcos

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918. El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente trasladada hacia Anatolia, Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed. Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada. Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

Desde hace ya décadas y en cualquier país donde haya una comunidad de armenios establecidos, cada 24 de Abril se recuerda al millón y medio de armenios masacrados por la Turquía Otomana. La fecha simboliza la decapitación estructural del pueblo armenio, ya que comenzada la noche del 23 de Abril y durante toda la madrugada del día 24, cientos de intelectuales, religiosos, profesionales y ciudadanos destacados de origen armenio, fueron despojados de sus hogares bajo arresto e inmediatamente deportados hacia el interior del Imperio para ser posteriormente asesinados. Esta fecha en el calendario concentra dos acontecimientos muy importantes: el comienzo del plan de exterminio de todo el pueblo armenio que pondrían en marcha los miembros del Partido Ittihad (Jóvenes Turcos) desde 1915 y hasta los primeros años de la República de Turquía fundada por Mustafá Kemal Attatürk (1923).

El infierno de Camboya, Pol Pot

En 1975, en Camboya tuvo lugar el experimento de ingeniería social más atrevido y radical de todos los tiempos, hasta ese momento. Orquestado por el radical comunista Pol Pot, quien en sólo tres años y ocho meses, sembró de cadáveres el país: más de dos millones de muertos para una población total de ocho millones.

Un inmenso campo de concentración, en el que ya no había justicia, ni valores, ni moneda, ni nada que moviera a l sociedad por un carril normal. La planificación central y el desprecio por la técnica destruyeron la hasta entonces próspera cosecha arrocera camboyana. El hambre era inevitable y, con él, la deshumanización y el sometimiento al gobierno.

El canibalismo se convirtió en costumbre. La familia era considerada una forma de resistencia natural al poder absoluto del Partido, que debía llevar al individuo a una dependencia total del Estado. Por tanto, las familias eran separadas y la autoridad paterna castigada: la educación era responsabilidad exclusiva del gobierno. Los sentimientos humanos eran despreciados y considerados un pecado de individualismo. Al intentar ayudar a una vecina, un vecino camboyano se ganó esta reprimenda: “No es su deber ayudarla, al contrario, esto demuestra que todavía tiene usted piedad y sentimientos de amistad. Hay que renunciar a esos sentimientos y extirpar de su mente las inclinaciones individualistas”. Más de un tercio de la población de Camboya fue exterminada.

La muerte de chinos en México

chinos muertos en mexico

La ‘olvidada’ matanza de chinos, en Torreón, en 1911 es una mancha oculta en la historia de México y numerosos historiadores la califican como la peor masacre de ciudadanos chinos de la historia del continente americano. Sin embargo, el suceso es poco conocido en el país y en la región; las investigaciones son escasas y en los archivos de la localidad apenas hay menciones al tema.

La masacre ocurrió en plena Revolución mexicana, que había comenzado el 20 de noviembre de 1910.

En la madrugada del 15 de mayo de 1911, 303 miembros de la comunidad china de Torreón (Coahuila, norte de México) fueron perseguidos y asesinados durante la toma de la ciudad por parte de unos 2.000 soldados del ejército de Francisco Madero. La comisión especial de investigación creada para esclarecer los acontecimientos concluyó que las causas de la matanza fueron únicamente el odio a la raza china.”No fue parte de la batalla por controlar la ciudad (...) la forma del asesinato revela un odio que va mucho más allá de la lucha, de una cuestión de guerra.

La masacre de Nanking

Durante dos meses, los soldados japoneses, que habían invadido territorio chino, violaron a siete mil mujeres, mataron a cientos de miles de soldados desarmados y civiles, a quienes consideraban sub-humanos, y quemaron un tercio de las casas de Nanking.

Después que Japón se apoderase de la región china de Manchuria (1931) y la provincia Yejé (1933), los japoneses estaban esperando un pretexto para invadir y ocupar la totalidad de China. Ese pretexto se produjo en julio de 1937 (el 13 de diciembre) participaban con ejercicios militares en territorio chino y las tropas chinas provocan un estado de tensión al realizar algunos disparos. Las tropas japonesas ingresaron en la ciudad de Nanking (actual Nanjing), en el curso de la invasión que el Imperio Japonés lanzó contra China antes de la Segunda Guerra Mundial.
Durante ocho semanas, 50.000 soldados japoneses masacraron a 300.000 civiles en la ciudad, con métodos de la peor brutalidadque se pueda imaginar.

A pesar de la evidencia fotográfica y testimonios independientes, el gobierno japonés se niega a reconocer y no permite que en las escuelas se les diga la historia completa de la masacre, violación y saqueo que tuvo lugar en Nanking en 1937.

Limpieza étnica en la ex Yugoslavia

La mayor parte de la gente ignora que durante la Segunda Guerra Mundial se produjo otro genocidio cuya brutalidad superó con creces lo visto en los campos de concentración nazis. El asesinato de medio millón de serbios en Croacia ya ha pasado por derecho propio a los anales de los más infames crímenes contra la humanidad.

Cuando Adolf Hitler atacó Yugoslavia el 6 de abril de 1941, resultó evidente que contaba con el apoyo de grupos locales. De hecho el Estado independiente de Croacia fue declarado el 10 de abril de 1941, el mismo día en que la 14.a división panzer alemana entró en Zagreb y fue recibida con entusiasmo por la población. La invasión de Yugoslavia por parte de las tropas de Hitler supuso la división del país en dos naciones independientes. La católica Croacia que veía hecho realidad su sueño de independizarse de la Serbia ortodoxa.

El caudillo que tomó las riendas del país fue Ante Pavelic, jefe de los ustashi (grupo pronazi croata).

El fanatismo católico de los ustashi estaba decidido a convertir Croacia en un país católico mediante una combinación de conversiones religiosas forzadas, expulsión y exterminio, con la idea incluida de convertir al catolicismo a los serbios a la fuerza.

Durante sus cuatro años de existencia como Estado independiente (1941-1945), en Croacia se ejecutaron a más de 750.000 serbios, judíos y gitanos. De los 80.000 judíos de Yugoslavia, 60.000 fueron asesinados, la gran mayoría de ellos en Croacia. La mayoría de estas matanzas las cometieron los ustashi. Croacia fue el único país, junto con Alemania, en el que funcionaron campos de concentración a gran escala durante la Segunda Guerra Mundial.

El ministro de Justicia, Milovan Zanitch, declaraba: “Este Estado, nuestro país, es sólo para los croatas y para nadie más. No habrá caminos ni medidas que los croatas no empleen para hacer nuestro país realmente nuestro, limpiando de él a todos los ortodoxos serbios. Todos aquellos que llegaron a nuestro país hace trescientos años deben desaparecer.” Genocidio racial, limpieza étnica, muerte por medio de la religión, comenzaba rápidamente.
En la entrada de los parques se instalaron carteles en los que podía leerse: «Se prohíbe la entrada de serbios, judíos, gitanos y perros». Mientras, el infame campo de concentración de Dánica comenzó a recibir a sus primeras víctimas:” al principio judíos, y luego todos los calificados como «indeseables», esto es, los no católicos, que representaban más del 60% de la población.

El número de eslavos masacrados por los croatas de las formas más sádicas está estimado en 300.000.  Los crímenes de los alemanes en los campos de exterminio parecían pequeños comparados con las atrocidades cometidas por los católicos.

Tiananmen

plaza tianamen 1989

El 3 de junio de 1989, soldados y vehículos blindados del Ejército de liberación-Popular llegaron a la plaza de Tiananmen de Pekín, en China, donde los estudiantes se manifestaban a favor de la democracia desde hacía tres semanas. Antes del amanecer del día siguiente, los soldados ordenaron a los manifestantes que se dispersaran; luego, los tanques empezaron a avanzar, aplastando las carpas de los que permanecían en la plaza.
Los estudiantes huyeron, sus lideres fueron arrestados o se escondieron y así finalizó la mayor revuelta antigubernamental desde la revolución. El sucesor de Mao Tsé Tung, Deng Xiaoping, había ganado.

Deng (que había renunciado a su puesto en 1987 pero que continuaba gobernando China entre bambalinas)
Las protestas estudiantiles comenzaron en abril, y el gobierno acusó a los lideres estudiantiles de conspirar para «negar el liderazgo del Partido y del sistema socialista».

El 20 de mayo, después de que un millón de chinos acudiera a Pekín para apoyar a los estudiantes, el gobierno impuso la ley marcial y los manifestantes levantaron barricadas para bloquear a los tanques, pero llegó la orden de reprimir y fue cuando más de 10 mil personas resultaron heridas y se estima en 6 mil los muertos.

La masacre de Ruanda

El continente africano no queda afuera de las matanzas del siglo XX. En Ruanda dos etnias abrigaban sentimientos de enemistad. Los hutus componían el 85% de la población y los tutsis representaban el 12%. El recelo entre los dos grupos surgió en 1962 cuando los hutus tomaron el poder después de la muerte del rey tutsi. Debido a eso, unos 130.000 tutsis tuvieron que abandonar su país. En 1994, el gobierno del hutu Juvenal Habryrimana temía una invasión de los tutsis antes exiliados y entonces organizó una gran matanza. Distribuyó machetes y azadas para perpetrar un vendaval frenético de asesinatos y quemas de casas de los tutsis. La comunidad internacional observó los hechos desde la distancia y la indiferencia. En el país africano no había grandes riquezas en oro, petróleo o algún otro preciado recurso natural, que despertara el interés de las naciones poderosas en intervenir para contener la avalancha de muerte. Armados con garrotes, azadas y machetes, en una campaña que duró sólo 100 días, 800.000 ciudadanos fallecieron según las cifras estudiadas por la ONU. El genocidio terminó cuando los tutsis al mando de Paul Kagame, lograron tomar la capital, Kigali. Cuando vieron lo que había sucedido comenzaron a perseguir a los genocidas (mataron al menos a 25.000) y muchos de ellos huyeron con sus familias al vecino Congo, entonces llamado Zaire. En total, un millón -aproximadamente- de personas fueron exterminadas con los mas bárbaros métodos en una contienda sin igual, donde los medios de comunicación y los gobiernos del primer mundo no hicieron nada hasta terminada la guerra cuyas heridas siguen abiertas al día de hoy.

La miseria en Uganda

Idi Amin pertenecía a la tribu kakwa y a los 18 años de edad ingresó al ejército británico. Su participación, muy joven, en la Segunda Guerra Mundial, a favor de los aliados, le valieron el reconocimiento de los británicos colonialistas. Preparó y ejecutó un golpe de estado en 1971 en su país Uganda, implantando una terrible dictadura. Muy pronto surgieron sus ideas racistas hacia otras etnias africanas y especialmente asiáticas. Ordenó la expulsión de cerca de medio millón de trabajadores asiáticos. Su régimen se transformó en una feroz tiranía que incrementó la represión y agravó el conflicto étnico al marginar, y en algunos casos perseguir a varias etnias. En esa represión murieron y desaparecieron aproximadamente 400.000 personas. Amin, apodado “el caníbal” o “el carnicero de Africa”. Llegó a comerse el hígado de varios enemigos políticos suyos siguiendo una tradición de guerreros que consumían las vísceras de sus enemigos derrotados para apropiarse del valor de los finados.

El genocidio Kurdo

Uno de los genocidios más recientes es el del pueblo Kurdo que conforma la nación más grande del mundo sin una patria reconocida. Herederos de los medos, esta etnia indoiraní fue empujada, como otros pueblos indoeuropeos, a abandonar Europa Central y, desplazarse hacia el sureste en Turquía, Irán, Iraq, Siria, Georgia y Armenia. Han sufrido el ataque constante de Turquía e Irak. El genocidio kurdo tiene datos variados. Sólo en un día, el 17 de marzo de 1988, en la ciudad de Halabja, murieron asesinados cinco mil kurdos, en su mayoría niños que se preparaban para ir a la escuela, bajo un ataque sorpresa con aviones del régimen de Hussein cedidos por Francia y la URSS y armas químicas de gas mostaza donadas por Alemania. La España socialista de Felipe González se encargó de venderle únicamente armamento convencional.

Masacre de Halabja

Entre 1981 y 1984, cuarenta mil prisioneros kurdos fueron torturados y asesinados bajo las órdenes de Saddam Hussein porque se negaron a renunciar a su identidad. Asimismo, las reseñas oficiales datan en cien mil los muertos kurdos en manos de las fuerzas militares de Saddam Hussein.

Las Purgas y las hambrunas de Stalin

El mayor asesino de todos los tiempos es lejos José Stalin (1879-1953). El dictador de la Unión Soviética entre 1924-1953 fue responsable de la muerte de cuarenta millones de personas, entre purgas, hambrunas, colectivizaciones forzosas y limpiezas étnicas de ucranianos, chechenos, etc.

Otros cuatro millones de rusos murieron por la paranoia del “zar rojo” en autotitularse “estratega militar” y tratar de conducir las operaciones en los primeros meses de la invasión nazi a la Unión Soviética (a partir del 22 de junio de 1941). Cuerpos enteros del Ejército Rojo fueron masacrados simplemente porque Stalin les ordenaba avanzar a una muerte inútil pero segura. Los generales y oficiales que se negaban a acatar tales órdenes eran inmediatamente ejecutados. La Unión Soviética tuvo, además, 23 millones de muertos por efectos de la guerra con la Alemana nazi y Japón (1941-1945). Ese holocausto de cincuenta o más millones de rusos —el mayor de todos los genocidios del siglo XX— parece como que jamás hubiese existido. Para tener una idea de la dimensión asesina y genocida del régimen stalinista tenemos el ejemplo de la masacre contra el pueblo de Ucrania. El hambre de 1932-1933 se extendió prácticamente a todas las regiones de Ucrania que en aquel entonces era la parte integrante de la URSS. El hambre no fue provocado por la sequía, catástrofe natural u otras causas de carácter objetivo, sino por razones políticas y fue provocado intencionalmente. El régimen totalitario de Stalin quería de este modo aniquilar a la población que se oponía al régimen y deseaba desarrollar su producción agrícola independientemente del estado. Ucrania disponía de suficiente cantidad de trigo, pero este fue vendido al exterior. Por órdenes del gobierno estaba prohibido cualquier comercio en zonas rurales, inclusive abastecer las aldeas de alimentos, siendo perseguidos y condenados a 10 años de cárcel, incluso al fusilamiento a aquellos que usaban el trigo para el pago de salarios o al abastecimiento de poblados, según consta en los documentos oficiales.

Tomando en consideración las perdidas de la población como consecuencia de agotamiento físico extremo, las diferentes enfermedades producidas por la inanición, represiones, suicidios debidos a traumas psíquicos y el colapso social sumados a los asesintos políticos y la purga “social” implementada por Stalin, la cantidad de víctimas de la constituye cerca de 38 millones de personas hasta después de la segunda Guerra Mundial. Cada día morían aproximada.

La masacre de Sabra y Chatila

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Durante tres días fueron asesinados en lo campos de refugiados de Sabra y de Chatila casi 2500 civiles, en su mayoría mujeres y niños, ante la mirada impasible de los miembros del Ejército de Israel, que controlaban la zona.

La masacre se perpetró en plena Guerra Civil libanesa, que se extendió entre 1975 y 1990, poco después del asesinato de Bachir Gemayel, mandatario recién electo. Tras el atentado, en el cual murieron cuarenta personas, el Ejército israelí ocupó la zona occidental de Beirut.
Los autores materiales de la matanza fue un grupo paramilitar reclutado del jefe de Inteligencia de las fuerzas libanesas.
El dramaturgo francés Jean Genet, quien se encontraba en Beirut dijo “Los cadáveres que debía franquear, negros e hinchados, eran todos palestinos y libaneses... Por su parte, la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada entre el 16 y el 20 de diciembre de 1982, calificó la matanza como un ‘genocidio’.

Limpieza étnica II Bosnia Herzegovina

El Ejército Popular Yugoslavo dejó oficialmente Bosnia y Herzegovina el 12 de mayo de 1992, poco después de la independencia, declarada en abril. Sin embargo, la mayor parte de la cadena de mando, armamento, y el personal militar de mayor rango, incluido el general Ratko Mladik, permanecieron allí en el Ejército de la República Srpska. Los croatas organizaron una formación defensiva militar propia como fuerzas armadas de la auto-proclamada Herzeg-Bosnia, y las Fuerzas Croatas de Defensa. La mayoría de los bosnios se organizaron en el Ejército de la República Bosnia-Herzegovina.

Los serbios recibieron el apoyo de eslavos cristianos de otros países, entre ellos Rusia. Los bosnios recibieron el apoyo de grupos islámicos comúnmente conocido como «guerreros santos» o Muyahidines. Hubo también varios cientos del Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica que ayudaron al Gobierno de Bosnia durante la guerra.

Inicialmente las fuerzas serbias, de extracción católica, atacaron a la población civil no serbia, de extracción musulmana, en Bosnia oriental. Una vez que las ciudades y los pueblos estaban asegurados, procedían a la expulsión de sus habitantes (limpieza étnica), que incluyó violaciones masivas y asesinatos, mutilaciones y ejecuciones.

En estas circunstancias y a 3 años del inicio de la guerra separatista de estas naciones se produjo la mayor matanza del conflicto conocida como La Masacre de Srebrenica, que consistió en el asesinato de casi 8.000 personas de etnia bosnia musulmana en la región de Srebrenica, en julio de 1995 por parte de serbios.

Las masacres o matanzas, religiosas, políticas o sociales constituyen un listado nefasto para el siglo que pasó pero lamentablemente no terminan con el cambio de centuria. En este nuevo siglo que vivimos podemos mencionar sólo alunas como el Bombardeo israelí a Palestina en 2014 (2500 muertos mujeres y niños), la matanza de civiles en Somalia (2005) (8000 muertos) o la muerte por hambruna provocada en el Congo. (2002) y la lista sigue...


“Podrán decir que soy un soñador pero no soy el único , pero imaginen que lindo mundo trendríamos sin guerras y sin fronteras.”

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