Pueblos abandonados: el origen del olvido

Eco y Antropología 29/06/2017 Por
La cooperación entre las grandes empresas explotadoras de recursos y la política provoca el olvido de los pueblos que hace siglos ocupan las tierras.
Ver galería indios ritual amazonia
1 / 2 - indios ritual amazonia

Cuando una ncación se olvida de sus orígenes es cuando hay que replantearse cuál es el camino que hay que seguir para lograr el bienestar general. Es el caso de Brasil, que con un plan sistemático en los últimos gobiernos para consecionar tierras a grandes empresas explotadoras de recursos, se olvida de lo pobladores que desde hace siglos están en el mismo territorio.

Es por eso que las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenaron el “ataque” de Brasil a sus pueblos indígenas.

En un nuevo comunicado, expertos de la ONU y de la CIDH han advertido de que los indígenas de Brasil se encuentran en grave peligro por la presión que ejercen los políticos para debilitar sus derechos territoriales, tan arduamente conquistados.

La Constitución brasileña determina que los territorios indígenas deben ser demarcados y protegidos para uso exclusivo de sus habitantes originarios. Pero políticos antindígenas vinculados al poderoso lobby ruralista demandan cambios legislativos que podrían darles el poder de robar y destruir esas tierras para proyectos de “desarrollo” y plantaciones a gran escala. Se trata del ataque más grave que han afrontado los pueblos indígenas de Brasil en décadas.

Sin sus tierras los pueblos indígenas no pueden sobrevivir. Tribus de todo el país se han unido para protestar contra este ataque a sus derechos. El líder indígena Adalto Guaraní dijo que los planes de los políticos eran “como una bomba atómica (…) que podría matar a todos los indígenas en Brasil” y ha llamado a la acción al resto de personas del mundo.

Brasil es el hogar de más de 250 pueblos indígenas, de los que más de un centenar son tribus aisladas que rechazan el contacto con la sociedad mayoritaria. Los pueblos indígenas aislados son los más vulnerables del planeta: se enfrentan al genocidio y morirán por las enfermedades y la violencia que traen los invasores si sus tierras no son protegidas. A pesar de ello, los equipos encargados de mantener alejados a los foráneos de sus territorios se están viendo paralizados por los recientes recortes presupuestarios.

El comunicado critica con vehemencia la “criminalización ilegítima” de los aliados de los pueblos indígenas. El lobby antindígena del agronegocio incitó una investigación; en su informe recientemente publicado atacaba a líderes indígenas, antropólogos, fiscales y ONG, Survival International (organización dedicada a la defensa de los pueblos originarios en todo el mundo) incluida. El informe ha generado incredulidad e indignación dentro y fuera de las fronteras del país.

Los expertos también destacan que durante los últimos 15 años Brasil ha registrado “mayor número de asesinatos de defensores medioambientales y territoriales que cualquier otro país”. Decenas de líderes indígenas han sido asesinados en los últimos años a raíz de sus intentos de reocupar sus tierras ancestrales; el mes pasado, trece indígenas gamelas tuvieron que ser hospitalizados tras ser brutalmente atacados por hombres armados con machetes en la Amazonia.

Según han recomendado la ONU y la CIDH: “Brasil debería estar fortaleciendo la protección institucional y jurídica para los pueblos indígenas”.

EN ARGENTINA

Los hechos descritos no solo tienen como protagonista a Brasil, en América del Sur toda, los pueblos originarios están sufriendo el desplazamiento de sus tierras y el aislamiento de los políticos que al hacer tratos con las grandes empresas explotadoras de recursos se olvidan de los derechos ciudadanos.

indios tobas Mujer toba en Chaco

El pueblo  totobiegosodes, residentes en gran parte del Chaco, en Argentina y en Paraguay, salieron del bosque en 1998 y 2004, ya que las invasiones continuas en su tierra les hicieron abandonar constantemente sus hogares y vivir en condiciones muy duras. Un número desconocido lleva todavía una vida nómada en la selva del impenetrable Chaco.

Te puede interesar

google-site-verification: google5fe333d7a5080da2.html