Manos no humanas

Sociedad 14/07/2017 Por
Un nuevo enigma global se presenta desde el hallazgo de manos aparecidas en una antigua cueva en Egipto... que no serían humanas!
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1 / 2 - Pinturas rupestres

Luego de un descubrimiento de huellas y marcas pictóricas en cuevas de Egipto, el grupo de antropólogos del Instituto McDonald de investigación arqueológica (Universidad de Cambridge) encabezados por Emmanuelle Honoré revelaron el enigma de unas misteriosas pinturas de 8.000 años de antigüedad.

Las huellas de dedos meñiques en pinturas rupestres descubiertas en 2002 en una de las cuevas en el sudoeste de Egipto cercana a la localidad de Wadi Sura no pertenecen al ser humano, revela una investigación publicada por National Geographic. Ocultas enttre la gran cantidad de manos plasmadas en las paredes de roca se encuentran otras manos mucho más pequeñas (ver comparación) y con dedos más delgados y largos que lo normal. Análisis científicos determinaron que las huellas no fueron hechas con manos de bebés humanos, como se pensaba anteriormente. 

manos no humanas



La mayoría de las pinturas reflejan imágenes de seres humanos, animales y misteriosas especies sin cabeza.

Además, encontraron centenares de huellas de manos perteneciente a un adulto y 13 impresiones de pequeño tamaño. Hasta ahora se pensaba que estas últimas las habían dejado niños, pero los antropólogos han desmentido esta teoría. Al comparar las huellas con las manos de menores y hasta bebes nacidos antes de tiempo han llegado a la conclusión que no son humanas. Las huellas son demasiado pequeñas y los dedos eran más largos que los de los niños. Los científicos estiman que los pintores antiguos usaban las patas de lagartijas para crear sus pinturas.

Para entender qué o quién dejó esas huellas, Honoré comparó las mediciones de los contornos de las huellas de manos encontradas en la «Cueva de las bestias» con las tomadas de la mano de unos niños recién nacidos, incluyendo las mediciones de recién nacidos prematuros. Los resultados fueron claros, las pinturas en la cueva no pertenecían a seres humanos. La antropóloga considera que las marcas misteriosas podrían haber sido creadas por cazadores que utilizaban las patas delanteras de lagartos del desierto o incluso cocodrilos para hacer esas marcas. «Esto plantea nuevas perspectivas para entender el arte rupestre en el Wadi S큰ra y el comportamiento y el universo simbólico de las poblaciones que lo hicieron», escribe en su estudio, publicado en Archaeological Science.

Fuente: national geographic

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