Descubriendo Amman, la capital de Jordania

Lugares Por
Nos pasó a buscar el guía que nos acompañaría en los próximos dos días en Amman, su nombre era Omar y era hijo de palestinos, hablaba un perfecto español. Junto a él, íbamos a comenzar un recorrida en taxi que consistía en un City tour por Amman.
Ver galería Amman10
1 / 4 - Amman10

Tomamos por una avenida, de las tantas que en el laberíntico entramado de vías urbanas y al no haber veredas, la gente camina por la calle. Es por eso que vamos transitando por una autopista con la gente caminando en medio de la calzada. Otros coches, taxis, motos y bicicletas realizaban adelantamientos y maniobras muy peligrosas, y nuestro conductor con sabia maestría, y experiencia de años conduciendo en la ciudad, va esquivando todos los escollos que se ponen en el camino. ¡Adrenalina pura! Me pareció muy divertido y me dí cuenta realmente de que estaba en otra sintonía, como que estaba palpitando otra cultura, como en otro mundo, parecido al mío de todos los días pero diferente, atrapante y mágico.
Luego del impacto inicial confirmo que la ciudad me sorprendió gratamente y para bien..., me encantó. Repasemos un poco de historia ayudados por la Jordan Tourism Board antes de continuar con la visita;
En el siglo XIII a. C., Ammán fue llamada Rabbath ‘Ammôn por los amonitas. La conquistaron los asirios, seguidos por los persas, y más tarde los griegos, que la llamaron Filadelfia (en griego Φιλαδελφια). En el siglo I a. C. Filadelfia cayó bajo control romano y fue agrupada a la Decápolis. (un grupo de diez ciudades de cultura grecorromana en Oriente Medio).
En 324, el cristianismo fue impuesto como religión imperial y Filadelfia se convirtió en sede episcopal.
Su nombre actual procede de la época del reino gasánida, un reino árabe cristiano, aliado de Bizancio. Tras la conquista árabe, Amman floreció bajo los omeyas y los abbasíes. Luego sufrió terremotos y desastres varios.
En 1921 el rey Abdullah I de Jordania la hizo sede de su nuevo gobierno y más tarde capital del reino.
Amman siguió siendo una ciudad pequeña hasta 1948. Desde entonces, la población ha ido creciendo de manera sostenida. Las áreas residenciales se han ido expandiendo hacia las colinas circundantes, justamente donde originalmente estaba asentada en siete colinas o jabals, la capital del reino Cachemita, Amman, hoy se extiende más allá de diecinueve montañas y es el hogar de más de un millón de personas. Casi la mitad de la población Jordana, conocida como la Ciudad Blanca, porque sus colinas están cubiertas de un amasijo de casas revestidas de piedra caliza color natural, casi blancas, con sus techos planos, muy características de las ciudades del desierto. Esto también se debe –según nos explica Omar- a que es una reglamentación en la ciudad y a la vista, genera una homogeneidad llamativa.
En Amman se mezclan los edificios antiguos con los modernos, los mercadillos con las nuevas tiendas de diseño y los puestos de comida con los restaurantes internacionales.
Visitamos la mezquita del Rey Abdullah, más conocida como la mezquita azul, la mayor de Jordania y la única con acceso a los no musulmanes por dentro, pero antes de las 11:00 hs. que comenzaban los cultos. Sacamos la entrada viendo como a las mujeres las hacían entrar en una sala para colocarles unas túnicas negras. Todos, mujeres y hombres, debían quitarse el calzado y dejarlo en una estantería. junto a la puerta.
El edificio es octagonal con adornos e inscripciones en mosaico azul, la verdad que es muy bonita, con su gran cúpula azul tanto en el interior como en el exterior, y de un diseño muy moderno, aunque respetando las líneas constructivas tradicionales.
En el recinto de la mezquita también se encuentra un museo dedicado al Rey Abdullah I, abuelo del Rey actual y en memoria de quien la construyeron. En él se encuentran las maquetas de muchas mezquitas del mundo.
Como toda ciudad, Ammán tiene sus sectores. En este caso, pudimos ver el barrio de los ricos, el barrio donde se encuentran los refugiados de Palestina y el centro antiguo de la ciudad. Todos juntos entregan a la vista del visitante una pintura, un fresco fascinante y llamativo, que no se puede dejar de mirar.
En lo alto de una colina se encuentra la ciudadela, desde una estratégica posición que domina toda la ciudad, ésta ha sido testigo de toda la historia de Amman. Era donde se encontraba la antigua capital de Rabbath-Ammon, en numerosas excavaciones se han descubiertos vestigios de la edad de piedra, de las épocas romana, bizantina e islámica temprana. En las proximidades se encuentran las ruinas de los cimientos del palacio de los Omeya Al Qasr, una iglesia Bizantina, lo que fue (y lo que queda) del gran templo de Hércules y el gran templo de Amman.
Debajo de la Ciudadela se encuentra un teatro Romano, reliquia de la antigua dominación con capacidad para 6.000 personas. El teatro, construido dentro de la ladera, se levantó en el siglo II d.C. y se orientó hacia el norte para evitar que diera el sol a los espectadores y aun hoy se utiliza para grandes eventos al aire libre.
Luego de visitar la Ciudadela, nos detuvimos a tomar un café , en donde Omar nos recomendó las 15 mejores experiencias para disfrutar en la ciudad:
1. Comprar los viernes en el zoco Souk Jara, situado en Jabal Amman. Sus especialidades son joyas, bordados y alimentos locales.
2. Fumar shisha de sabores en una de las muchas cafeterías al aire libre de Amman.
3. Pasear por la calle peatonal Al-Wakalat. la más chic de Amman repleta de tiendas de grandes marcas.
4. Disfrutar de gastronomía local en el restaurante Al-Quds (Jabal Amman); uno de los locales más antiguos de la capital Jordana.
5. Contemplar la puesta de sol desde una de las colinas de la ciudad y comprobar como cambian de color las
casas de caliza blanca.
6. Disfrutar de las vistas desde Wild Jordan Café, uno de los proyectos de la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza (RSCN).
7. Visitar el Museo Arqueológico de Jordania. Este museo está ubicado en la colina de la Ciudadela y se construyó en 1951. Alberga yacimientos arqueológicos de Jordania que datan desde tiempos prehistóricos hasta el siglo XV.
8. Acudir al mercado del oro del centro de la ciudad. El precio suele ser inferior al de cualquier otro lugar.
9. Disfrutar de la ajetreada vida nocturna de Ammán. Son innumerables los locales que abren hasta primera hora de la mañana y en ellos se puede experimentar el movimiento de la ciudad y de su gente.
10. Viajar en el tiempo gracias a la vieja estación de Hejaz, que alberga una amplia colección de locomotoras de vapor operativas que se utilizan para excursiones, así como un impresionante museo del ferrocarril.
11. Degustar el Mansaf, plato nacional de Jordania. Se trata de una deliciosa receta que combina arroz de color azafrán y rodajas de cordero con una salsa de yogur llamada Jameed.
12.Probar los exquisitos dulces árabes, muy alejados de los pasteles y bizcochos tradicionales. (Doy fé, la tienda de Zalatimo Sweets… ¡una delicia!)
13. Visitar el Museo infantil, idea de la Reina Rania para brindar a los niños la oportunidad de aprender a través del juego.
14. Recibir un tratamiento exfoliante y un masaje en un baño turco.
15. Degustar jugo de caña de azúcar en el centro de la ciudad, donde hay múltiples locales que ofrecen jugos, pero mejor escoger aquellos en los que se exprima la caña de azúcar en directo.

No nos alcanzó el tiempo para hacer todo lo que nos propuso Omar, en otro viaje con mas días tal vez, nos quedamos con ganas de más Ammán, quiero recalcar que la experiencia fue maravillosa, la gente nos trató muy bien, son muy amables, a los típicos inconvenientes por el idioma, siempre le encontramos una alternativa; palabras en inglés, en italiano, en castellano, por señas, pero siempre se los entiende y te entienden y eso es lo bueno, el ida y vuelta de la comunicación entre los seres humanos. Las calles de Ammán están llenas de mercados exóticos con aromas intensos que cubren la ciudad y la hacen única, me gustaría tener una alfombra mágica llena de dátiles rojos y amarillos y poder decirle; “¡Vuela, alfombra vuela! Y llévame a recorrer todos los rincones de esta magnifica ciudad para empaparme de sus costumbres y de su cultura”.
Volveré. Lo prometo.

Te puede interesar

google-site-verification: google5fe333d7a5080da2.html