Praga, República Checa.

La ciudad Gótica.
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1 / 12 - Atardecer sobre Praga.

          Cuenta la leyenda que la ciudad de Praga nació de un sueño que tuvo la princesa Libussa. Y como ciudad nacida de un sueño, no puede menos que ser bella, apasionada y enigmática.
Según el mito, la princesa Libussa, hija del caudillo Krok, lideraba una tribu eslava que habitaba la colina Vysehrad, junto al río Moldava. La princesa se casó con un campesino llamado Premsyl, y ese fue el origen de la dinastía Premíslida, que reinó durante 400 años. Un día, mientras ambos estaban en lo más alto de su castillo, un espíritu habló a la princesa. La visión de la princesa era clara: “A lo lejos, veo un gran castillo, su gloria es tan grande que alcanza las estrellas... A sus pies corre el río Moldava...”.  Fue así como mandó construir, en un lugar preciso, un gran castillo de madera, al que llamaron Praha…

A unos 300 kilómetros de Viena, 400 de Berlín, 1.000 de París y 2.300 de Madrid se halla Praga, una ciudad que conserva un notable e incomparable sabor artístico e histórico. Praga es la capital de la República Checa y de la ensoñadora región de Bohemia. La ciudad, con más de un millón trescientos mil habitantes, es también conocida como La Ciudad de las Cien Torres o Ciudad Dorada. El núcleo principal de la ciudad de Praga está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992. Ocupa una superficie de 496 kilómetros cuadrados, tiene una situación privilegiada en el centro de Europa y está muy bien comunicada con los países vecinos, lo que la convierte en uno de los destinos más visitados del continente. Praga es un destino turístico por excelencia para recorrer y disfrutar, y enamorarse, en cualquier época del año.

Visitar esta encantadora capital es como introducirse en un cuento de hadas en el que infinitas y mágicas torres acogen a pacientes princesas que esperan ansiosas la llegada de sus príncipes. Las calles parecen creadas para el simple deleite de los sentidos y las tiendas están decoradas con el mayor mimo y detalles inimaginables. Las fachadas de los palacios y castillos tan bien conservados y cuidados y el marcado ambiente medieval que envuelve toda la ciudad hacen retroceder a sus visitantes hasta tiempos inmemoriales, e imperiales, para que nunca olviden que estuvieron y recorrieron un lugar tan atractivo y especial.

Praga se compone de la unión de cinco antiguas ciudades y está bañada por las aguas del río Moldava. Tradicionalmente ha sido el centro político, cultural y económico de la República Checa. Esta distinguida metrópolis es un lugar para caminar y disfrutar tranquilamente de cada una de sus callecitas a ambos lados del río Moldava. A diferencia de otras ciudades, la belleza de sus edificios no se limita a la parte más céntrica, sino que abarca la totalidad de sus cuatro barrios más conocidos: Stare Mesto (la ciudad vieja), Nove Mesto (la ciudad nueva), Mala Strana y Hradcany. Más aún, cuando uno abandona estos escenarios principales, no es difícil seguir encontrando edificios llamativos o detalles en sus fachadas que capten nuestra atención.

El puente de Carlos, el castillo (una pequeña Praga dentro de Praga) y la plaza del ayuntamiento de la ciudad vieja con el reloj astronómico son sus puntos más conocidos.

Praga ofrece lugar para el ocio nocturno, por y para el turismo: conciertos de música clásica, operas con marionetas o el famoso teatro son sus tres actividades más destacadas. Las obras de teatro negro también son en la mayoría de los casos montajes llamativos de corta duración con el objetivo de impactar e impresionar al turista. La cerveza y el jazz reinan en la noche de Praga: en las cervecerías y pubs encontrará las cervezas de las mejores marcas y también sorprendentes cervezas artesanales.

Los imprescindibles:

Zona Stare Mesto (Ciudad Vieja).

Reloj Astronómico.

Situado en la base de la torre del antiguo ayuntamiento, es uno de los grandes atractivos turísticos de Praga.  Además de la hora, indica las posiciones del sol, de la luna… Merece la pena ir a verlo a alguna hora “en punto” para poder ver las figuras de los doce apóstoles en movimiento. El reloj astronómico es el símbolo de la ciudad y congrega a cada hora miles de turistas.

Plaza de la Ciudad Vieja.

La Plaza de la Ciudad Vieja ha sido el centro de la vida pública de la ciudad desde la Edad Media. En ella encontraremos el edificio del Ayuntamiento, situada en pleno corazón de la ciudad vieja (Stare Mesto). Les recomiendo subir para disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad y los alrededores.

Puente de Carlos.

Sin duda, uno de los grandes imprescindibles de la ciudad. Conecta la ciudad vieja con el barrio de Mala Strana y tiene unas vistas increíbles. La esencia y la magia de Praga se viven desde el puente. Entre las 30 estatuas del Puente de Carlos destaca principalmente la de San Juan Nepomuceno, donde no debe olvidarse de tocar el relieve de bronce a sus pies. Así se asegura de llevar con usted un poco de la suerte praguense. Esta estatua no se encuentra aquí de casualidad, sino que fue precisamente en el Puente de Carlos desde donde fue arrojado al río Moldava el cuerpo de este santo. La leyenda cuenta que San Juan Nepomuceno no quiso revelar al rey los secretos de confesión de la reina y por eso fue torturado hasta la muerte. En la otra punta concluyen el puente las dos torres góticas de Malá Strana que forman parte de los millones de fotografías que se llevan anualmente los visitantes de Praga.

Clementinum.

Antigua sede del colegio jesuita y de la universidad, es el segundo complejo arquitectónico más grande de Praga. La visita guiada te transportará a otras épocas.

Malá Strana

Es el barrio más famoso de Praga, fue en la época medieval hogar de artesanos, pero luego habitaron en él nobles allegados al rey. Los edificios bellamente ornamentados dan cuenta de ese pasado aristocrático. En la actualidad es el barrio bohemio, poblado de cafeterías y clubes de jazz y uno de los lugares preferidos por el turismo en Praga.

Zona Hradcany.

Castillo de Praga.

Es la visita obligada en su viaje a Praga: construido originalmente en el año 870, nos remonta a los orígenes mismos de la ciudad. Los edificios e iglesias que componen el complejo palaciego han sido reconstruidos y remodelados, pero no han perdido su encanto. El Castillo de Praga es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo. Ha sido la residencia de los reyes de Bohemia durante muchos años. Más que un castillo propiamente dicho, se trata de una gran fortaleza formada por una serie de edificios que contienen en su interior la Catedral Gótica de San Vito.

Catedral de San Vito.

Dentro del Castillo encontramos la Catedral de San Vito, la mayor obra gótica de Praga, un monumento construido a lo largo de 6 siglos.

Callejón del Oro.

Esta calle corta y estrecha debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII, se encuentra en el interior del castillo. En una de sus casas vivió Kafka.

El Loreto.

El Loreto es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la República Checa. En la parte central de su claustro se encuentra una réplica de la Casa de la Virgen María.

Zona Nove Mesto (La Ciudad Nueva).

Plaza de Wenceslao.

La Plaza de Venceslao es una de las plazas más importantes de Praga, y el centro cultural y financiero de la Ciudad Nueva. Se han producido aquí muchos sucesos históricos, y es un escenario tradicional para manifestaciones, celebraciones y otras reuniones públicas. La plaza se llama así en honor a San Venceslao, el patrón de Bohemia. Forma parte del centro histórico de Praga, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Conocido antiguamente como Koňský trh ("Mercado de Caballos") debido a que allí se celebraban periódicamente mercados de caballos en la Edad Media, se renombró como Svatováclavské náměstí ("Plaza de san Venceslao") en 1848 por propuesta de Karel Havlíček Borovský.

Zona Josefov (El Cementerio Judío).

Respeto y silencio y miles de lápidas acumuladas una encima de otra. El casi imperceptible sonido de las ramas de los árboles y miles de historias que trascurrieron en este lugar. Es el Antiguo Cementerio Judío, uno de los más grandes del mundo. Debido al poco espacio y a la antigua costumbre judía que no permitía eliminar tumbas viejas, el cementerio fue cubierto varias veces con suelo, en el que se hacían nuevas tumbas. En la actualidad, hay aquí algunos lugares en los que se encuentran hasta 12 niveles, uno encima de otro.

Uno de los paseos más habituales en Josefov es recorrer las seis sinagogas judías que aún están en pie. Un silencioso homenaje a las víctimas del Holocausto lo encontrará en la Sinagoga Pinkas. En sus paredes está escrito el epitafio más largo del mundo y están escritos los nombres de los que murieron en los campos de concentración. Ejemplos preciosos de la arquitectura judía lo encontrará también en las Sinagogas Maisel, Klaus y en particular en la Sinagoga Española, cuyo interior lo asombrará con su decoración dorada. Al lado de la Sinagoga Viejo-Nueva observe el Ayuntamiento Judío con su pintoresca torrecita, uno de los símbolos del gueto praguense.

El río Moldava

No podemos irnos de la ciudad sin recorrer su arteria principal: el río Moldava. Justo al lado de la torre de la ciudad vieja (en el edificio/museo del puente de Carlos) se pueden comprar los billetes para un paseo en unos pequeños barquitos de madera que resultan mucho más pintorescos que las grandes embarcaciones llenas de turistas que se ven a lo largo del río. Recomiendo muy especialmente esperar hasta la última hora de la tarde y ver la puesta de sol desde el barquito. ¡Simplemente perfecto! Ideal para una declaración de amor.

La Casa Danzante.

Uno de los más importantes edificios de la época contemporánea. Su arquitecto, Frank Gehry, cuenta que a la hora de diseñarlo se inspiró el Fred Astair y Ginger Rogers en pleno baile. Su interior está ocupado principalmente por oficinas. Su diseño tan moderno, creo, que no acompaña al entorno. En cualquier caso, merece la pena ir a verlo, aunque sea por fuera.

La Torre Petrin.

Esta “torre eiffel” a pequeña escala está situada en lo alto de una de las colinas de la ciudad y, desde arriba, se puede disfrutar de unas vistas absolutamente majestuosas. Si no desean caminar mucho, y cansarse demasiado, se puede subir hasta lo alto del parque en funicular y desde allí realizar un pequeño pie paseo hasta la torre.

La Isla de Kampa.

Para mí, esta isla es uno de los lugares con más magia y encanto de Praga. Callecitas estrechas, canales, norias de madera, el famoso muro de John Lennon y, por supuesto, el ya clásico puente lleno de candados y promesas de amor eterno.

Praga ha sido durante siglos una de las ciudades más importantes de Centroeuropa y de la histórica región de Bohemia. Hoy, es una de las capitales europeas que se sitúan en primera línea del turismo internacional, ya que es visitada por millones de turistas a lo largo del año. Una ciudad de ensueño impregnada de una atmósfera especial que se respira entre sus calles, castillos, iglesias y puentes medievales, a su vez, muy asequibles en precio tanto de hoteles como de restaurantes y otros sitios de ocio. 

En fin, anímese, que no hay excusa para no visitarla.

Omar Magrini

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