Le Corbusier y su relación con Argentina

El gran maestro suizo de la arquitectura moderna, estuvo ligado a Argentina mediante el dictado de conferencias, la planificación urbana de la ciudad y la construcción de la única casa en Latinoamérica de su autoría.
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Hijo de un grabador y de una profesora de piano, Charles Édouard Jeanneret, (Le Corbusier), nació en La Chaux de Fonds, Suiza, en 1887 y demostró desde pequeño una gran vocación artística y tras estudiar en la Escuela de Arte de su municipio efectuó a los 24 años un viaje de formación a Europa del Este.

En octubre de 1929 Le Corbusier dictó en Buenos Aires un ciclo de diez conferencias, invitado por la Asociación Amigos del Arte. Allí dejaría bien clara su percepción de urbanista al expresar: «Buenos Aires es una ciudad que le da la espalda a su río», aludiendo con esto al perfil de ciudad que tiene La Reina del Plata en querer tener las mejores vistas tapando el río y no aprovechándolo para su disfrute.

Pese a tener una extendida costa frente al gran estuario del Río de La Plata se ha privilegiado ediliciamente un área que no permite la vista a tal estuario, más aún el acceso al mismo se halla obstaculizado por instalaciones de antiguos puertos, un aeropuerto, tramos ferroviarios a nivel y autopistas. Los temas de estas conferencias son publicados en 1930 en el libro “Precisiones”.

El creador de “El modulor” (sistema de medidas normalizadas), se preguntaba por entonces si Buenos Aires, era una ciudad moderna. “Las ciudades, las grandes ciudades del mundo se urbanizan sin doctrina. Ya he definido el fundamento temporal de una doctrina. Saber dónde se va, porque se sabe de dónde se viene.

El urbanismo que se practica hoy es más bien estético, de embellecimiento, de jardinería. Es jugar a los moldecitos de arena mientras la casa está en llamas. De lo dicho, surge que la ciudad moderna estará cubierta de árboles. Es una necesidad para los pulmones, es una ternura en consideración a nuestros corazones, es el condimento mismo de la gran plástica geométrica introducida en la arquitectura contemporánea por el hierro y el cemento armado.

Someto esta idea a los Ministros de Instrucción Pública: un decreto obligará a todos los niños de las escuelas primarias a plantar cada uno de ellos un árbol, en cualquier lugar de la ciudad o fuera de ella. Ese árbol llevará el nombre del niño. Los gastos serán insignificantes. Pero hay que planificar.”

Se desprende de las palabras pronunciadas en una conferencia en Bs. As. que Le Corbusier veía más allá de su presente para planificar la vida. Tenía una cosmovisión muy adelantada para la época y visionaria de los problemas que se vendrían sino se aplicaban sus ideas.... La magnifica idea de que cada niño plante un árbol nunca se aplicó pero que bien le hubiese hecho por ejemplo, al barrio Boedo, que recién en 2010 pudo inaugurar su primera plaza, luego de décadas enteras de urbanización sin planificación.

Le corbusier estuvo ligado a Argentina, por varios motivos, uno de ellos fue el plan maestro de urbanización que planteó en el libro ya mencionado, otro fue su amistad con Victoria Ocampo, quien le traducía los artículos para que se publicaran en la Revista “SUR” y la más significativa, quizás por ser la más trascendente en cuanto a su concresión, es que la única obra diseñada y construida por él en Latinomérica fue la casa Curutchet, en la ciudad de La Plata, en la cual aplicó sus 5 principales puntos teóricos para proyectarla, a los cuales llamaba “los cinco puntos para una nueva arquitectura”.

La casa en cuestión es una vivienda unifamiliar, que en el año 1948, el cirujano e inventor de instrumental quirúrgico Pedro Domingo Curutchet, decidió encargarle a Le Corbusier, quien buscaba concretar el plan urbano que había diseñado para Buenos Aires.

La idea de Le Corbusier era comenzar a influir en la planificación urbana de Bs As y para ello aplicó su teoría que consistía basicamente en: dejar La planta baja libre: ésta al igual que la calle, pertenecía al automóvil, La terraza-jardín: la superficie ocupada en planta por la vivienda debía de ser devuelta a la naturaleza en forma de jardín. Los «pilotis»: generando el mejor aprovechamiento funcional y de superficies útiles, liberando a la planta de condicionantes estructurales. La ventana longitudinal: por el mismo motivo del punto anterior, también los muros exteriores se liberan, y las ventanas pueden abarcar todo el ancho de la construcción, mejorando la relación con el exterior. La fachada libre: los pilares metálicos se retrasan respecto de la fachada, liberando a ésta de su función estructural.

Las ideas (ecologistas y modernas) de Le Corbusier pudieron hacer historia en nuestro país, pero sólo quedaron plasmadas en esta vivienda de La Plata. Lo innegable es que la relación que existía entre uno de los creadores de la arquitectura moderna con nuestro país sigue estando presente en la influencia que dejó en las siguientes generaciones de arquitectos.

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