La ruta romántica del sur de Alemania

Lugares Por
La ruta romántica es uno de los itinerarios más elegidos en épocas de vacaciones en Alemania.
Ver galería Heildelberg-1
1 / 3 - Heildelberg-1

La ruta romántica era una importante ruta comercial en la Edad Media y se encuentra activa hoy en día junto con todo el encanto del viejo mundo. Se puede cenar en los patios de los restaurantes más exquisitos y románticos, pasear por majestuosos y espléndidos parques, visitar vetustas fortalezas medievales y añejos castillos, y explorar el centro de las ciudades antiguas que aún mantienen su esplendor original.

Se encuentra dividida en dos partes y conecta a su vez el lago Aredsee al norte con el sur de Zeitz, en un recorrido lleno de magníficas vistas que albergan además el mayor número de construcciones románticas que datan de la dinastía Otto en Sajonia-Anhalt de Alemania.

La ruta recorre más de 60 localidades entre las cuales se pueden observar más de 72 iglesias, catedrales, castillos y conventos, pueblos pintorescos, a la vez que durante toda la ruta se puede apreciar el paisaje con hermosos viñedos, aguas claras y colinas de ensueño hasta llegar a los majestuosos Alpes de Baviera.

En los distintos lugares tradicionales, a lo largo de todo el itinerario, se llevan a cabo anualmente una serie de celebraciones que van desde conciertos, proyectos de arte, muestras y fiestas, que se realizan en los lugares típicos como castillos y fortalezas con ambientación medieval. Para los amantes del vino, éste lugar es el mejor para probar el Saale-Unstrut acompañado siempre con comidas típicas de la región.
El recorrido es uno de los más populares y frecuentados de Alemania, tal vez el mejor momento para visitarla y disfrutar de sus mágicos lugares sea durante la primavera o el otoño.

Tiene como punto de partida: Würzburg, a 75 millas al sureste de Frankfurt y como punto final: Füssen (castillo de Neuschwanstein), 82 kilómetros al suroeste de Múnich. La mejor manera de disfrutar de la Ruta Romántica es en coche. Se pueden alquilar en el Aeropuerto de Frankfurt. Tienen que buscar la autopista B3 a Würzburg, el punto de partida de la Ruta Romántica, y de allí sólo tiene que seguir las indicaciones del camino.

Rothemburg Ob Der Tauber


Bienvenido a la ciudad medieval mejor conservada de Alemania, Rothenburg ob der Tauber, donde el fortificado centro de la ciudad es una imagen perfecta.

Caminen por encima de la muralla medieval que rodea el viejo centro de la ciudad, o disfruten viendo el histórico edificio del ayuntamiento. Un paseo por esta pequeña ciudad, al borde de la ruta romántica, es como un viaje en el túnel del tiempo. Situada en una colina sobre el río Tauber, a menos de setenta kilómetros de Nuremberg, es una ciudad amarrada a su rico pasado medieval. Como un anillo, se cierran las murallas con sus defensas y bastillas para proteger las joyas de épocas pasadas; empinadas torres, fuertes muros, iglesias y casas patricias muestran su magnífico y rico pasado como ciudad imperial. El maravilloso perfil de la ciudad con sus majestuosas casas de entramado y orgullosas fortificaciones no ha cambiado desde la Edad Media. Desde esta perspectiva se comprende fácilmente porque Rothenburg Ob Der Tauber es uno de los centros turísticos alemanes por excelencia, visitado por más de dos millones de personas al año entre los que predominan japoneses y norteamericanos.

Lugares de interés:
La Plaza del Mercado

La pequeña y triangular plaza ubicada en el pintoresco centro de la ciudad, en la bifurcación de calles cerca de la puerta “Kobolzeller”, en cuyo centro está la fuente de San Jorge, es el emblema de la urbe y a la vez uno de los lugares más pintorescos, conocidos y fotografiados de la ciudad. Entre las imponentes fachadas que bordean la plaza se encuentra la casa de la familia patricia Jagtsheimer y el Ratstrinkstube, una sala de celebraciones para las familias nobles. Al lado, en el edificio de la antigua báscula, está la concurrida oficina de Turismo.

El Ayuntamiento

Con su suntuosa fachada renacentista, fue construido entre 1572 y 1578 bajo la dirección del arquitecto Leonard Weidmann. Previamente fue construido un edificio gótico en este lugar. Se puede subir hasta lo alto de la torre del Ayuntamiento, de sesenta metros de altura, y contemplar desde ahí, los tejados, torres y fachadas de la ciudad medieval.

La bastilla “Spitalbastei”

Leonhard Weidmann creó el doble baluarte de las fortificaciones de la ciudad en la forma de un ocho, provistas de siete puertas, rastrillo y un puente levadizo. La última piedra en el arco exterior de la puerta tiene gravado además del año 1586 y las iniciales de Weidmann, una inscripción en latín que dice: “paz a los que entran, prosperidad para los que salen”.
Después de pasar por el edificio renacentista del antiguo Altes Gymnasiun, un edificio construido para los estudiantes protestantes de latín (año 1539) actualmente centro parroquial, llegamos a la Jakobskirche (Iglesia gótica de San Jacobo), principal templo de la ciudad, que formaba en la Edad Media, junto al Ayuntamiento, el centro de la Ciudad Libre imperial. Fue construida a lo largo de 150 años en estilo gótico y cumplirá 700 años en el 2017. En su interior se destaca el pintoresco Altar de los 12 Apóstoles, con pinturas de Friedrich Herlin y el Altar de la Sagrada Sangre, la obra más valiosa de la iglesia, elaborado entre 1499 y 1505 en los talleres del carpintero de la ciudad Erhard Harschner y el escultor Tilman Riemenschneider. Fue construido en madera de tilo para enmarcar una cápsula de cristal de roca que contiene, siempre según la tradición cristiana, tres gotas de la sangre de Cristo.

Si continúan caminando por la calle Klingen, se cruzarán con otra calle en la que vivían hasta su expulsión en 1520 los miembros de la parroquia judía de la ciudad. La Torre Klingen, de treinta metros de altura, sirve desde el siglo XVI de reserva de agua para abastecer las fuentes del núcleo urbano. Junto a ella, aparece la pequeña iglesia de San Wolfgang o Iglesia de los Pastores.

Por la puerta lateral llegarán al terreno del antiguo castillo, donde se eleva la torre más alta de la urbe, y donde hay un cuidado jardín lleno de árboles y flores. Vale la pena, tomarse unos minutos y sentarse en este bucólico lugar, poblado de músicos y pintores callejeros, para disfrutar de la imponente y maravillosa vista de la ciudad con sus murallas y del valle del Tauber.

Un trago Magistral

A cada hora entre las 11 y las 15, así como a las 21 y a las 22 horas, las ventanas que flanquean el reloj de la ciudad en la Plaza del Mercado se abren de par en par, y en ellas se escenifica la escena clave del “Trago Maestro”; el viejo alcalde Nusch vacía una enorme copa de más de tres litros de vino de Franconia de un sólo trago, asombrando al jefe del ejército del emperador católico, Tilly, que observa en la ventana contigua. La leyenda cuenta que el alcalde consiguió salvar de este modo a la ciudad de su segura destrucción el 31 de octubre de 1631.

Heidelberg

Una de los más bellos circuitos turísticos de la ruta romántica es recorriendo el Valle del río Neckar, que discurre serpenteando entre colinas boscosas, pueblos y castillos. Este camino tiene entre sus puntos principales a Heidelberg, una encantadora ciudad, la cual tiene un histórico prestigio por ser la sede de la primera Universidad de Alemania, fundada en 1386.

Breve historia del Castillo de Heidelberg

Hoy en día el Schloss Heidelberg se encuentra parcialmente derruido, pero aún luce un imponente aspecto desde su privilegiada posición en la ladera del monte Königstuhl, a unos 80 metros sobre el Altstadt (casco antiguo). Se tiene constancia de su existencia desde 1225, época en que los Condes Palatinos renanos eligieron Heildeberg como ciudad residencial. A partir de ese momento, y hasta la Guerra de los Treinta Años (1618 – 1648), fue creciendo en reputación y sus ejemplares construcciones renacentistas lo convirtieron en uno de los palacios más importantes del Sacro Imperio Romano Germánico. Sin embargo, aquella guerra y otras posteriores (como la Guerra de los Nueve Años) marcaron el inicio de una etapa en la que el castillo sufrió numerosos daños y diversas reconstrucciones. Curiosamente, fueron dos rayos los que, en 1764, terminaron por reducirlo a ruinas y condenarlo al abandono. Por suerte, el Romanticismo lo rescató del olvido. Personajes tan ilustres como el escritor Víctor Hugo o el pintor William Turner, fueron algunos de los muchos artistas que ensalzaron su encanto durante el siglo XVIII. Gracias a este resurgimiento a través de las artes, las autoridades y personas notables de la zona empezaron a debatir sobre su futuro y a finales de aquel mismo siglo se restauraron unas pocas zonas y dedicaron muchos esfuerzos a conservar las ruinas. Actualmente es una de las 10 atracciones turísticas más famosas de Alemania.

La calle peatonal Haupstrasse

En Heidelberg van a tener la ocasión de pasear por la calle peatonal más larga de Alemania, la Haupstrasse. Va desde el centro de la ciudad moderna, la plaza Bismark, donde se concentran todos los transportes públicos, hasta el centro neurálgico de la ciudad antigua, la plaza del Mercado. Los bellos y coloridos edificios de estilo barroco, y la gran animación de tiendas y establecimientos, convierten a este paseo en la mejor opción para entrar con contacto con la ciudad.
La plaza del Mercado

Centro de la ciudad antigua, podrán ver la iglesia del Espíritu Santo, la más añeja de Heidelberg, el Ayuntamiento y, sobre todo, el bello edificio de piedra de la Casa Zum Ritter, uno de los pocos que quedan tras la casi completa destrucción de la ciudad en 1622.

El puente de Carlos Teodoro

Muy cerca de la plaza del Mercado está el histórico puente de Carlos Teodoro, con la puerta de Carlos en primer plano, uno de los puntos icónicos de la ciudad y de los más visitados.

Los miradores del paseo de los Filósofos

Cruzando el puente de Carlos Teodoro se puede subir por la senda conocida como “Paseo de los Filósofos”. Desde sus miradores se observan las mejores vistas panorámicas de Heidelberg.

El funicular al Castillo de Heidelberg

Utilizando el primer tramo del funicular, el más moderno de Alemania, se llega al Castillo de Heidelberg. Se puede visitar el patio central y algunas salas interiores, y sobre todo pasear por sus jardines hasta llegar al mirador desde donde por las mañanas tienes muy buenas vistas panorámicas de Heidelberg, del río de las bucólicas colinas de los alrededores.

La Cárcel de Estudiantes junto a la plaza de la Universidad

En la plaza de la Universidad verán enfrentados los edificios de la antigua Universidad de Heidelberg y de la nueva creada en 1931 con ayuda de los norteamericanos. Pero lo más recomendable es, sin duda, visitar la curiosa antigua Cárcel de Estudiantes.

La plaza del Mercado

La zona de más ambiente está junto a la plaza del Mercado. Son las calles Unteren y Steing. Ahí encontrarán restaurantes, cervecerías y bares de copas para todos los bolsillos y todos los gustos, como la histórica taberna de estudiantes Vetter.

Hasta aquí una parte del trayecto de la ruta romántica, pero como ya estoy exausto de recorrer, los invito a quedarnos descansando hasta el próximo número para terminar el recorrido.

Te puede interesar

google-site-verification: google5fe333d7a5080da2.html