Leyendas lunares

Literatura 11/05/2017 Por
La luna es el astro que más atracción tiene en la literatura, desde tiempos inmemoriales se la nombra en distintos relatos. le presentamos dos leyendas que la tienen como protagonista.

LEYENDA GUARAYA DE LAS MANCHAS DE LA LUNA

Según dice la leyenda existía una mujer de extrema belleza que estremecía a los guerreros.

Nadie se explicaba porque una mujer tan bella rehuía del encuentro con los hombres y cada día amanecía más bella.

Todas las noches alguien iba a su choza a visitarla para recorrerla palmo a palmo con caricias. Lo hacía en la oscuridad y sólo con él sentía estremecimiento al extremo, pero cada vez que se sumergía en sus brazos y el sueño la atrapaba, Él se retiraba sin mostrar su rostro.

Un día, ante su necesidad de saber quién era el que la hacía vibrar en armonía tendió una trampa: untó sus manos en hollín para marcarlo.

Como todas las noches el hombre fue y se tendió sobre ella. Sin abrir sus ojos ella lo empezó a acariciar en la cara, en la frente, en la espalda... y así siguieron haciendo el amor. Como siempre, al quedarse dormida él se fugó de la choza en silencio como había entrado. Pero ella fingiendo dormir y cuando él salió lo siguió.

Sin encontrar sus huellas. miró hacia todos lados, cuando de repente allí estaba blanco y radiante con la cara manchada por sus caricias de hollín.
Al verlo se dio cuenta de que su amante eterno era en realidad la Luna.

***

LEYENDA INUIT DEL SOL Y LA LUNA MALINA Y ANNINGAN


Malina es el nombre que los Inuit le dan al sol y su hermano Anningan es la Luna.

Según cuenta la leyenda Malina y Anningan jugaban juntos desde chicos como lo hacen todos los hermanos. Pero de adultos un día las cosas cambiaron. Anningan exitado por los juegos en la oscuridad violó a su hermana.

Malina se defendió como pudo y forcejeó manchándose las manos con el aceite de una lámpara de foca que se había derramado. Queriendo apartar a su hermano manchó a éste en la cara con sus manos.

Como pudo Malina comenzó a correr huyendo hacia el cielo y convirtiéndose en el Sol, mientras su hermano Anninga sin ningún arrepentimiento la seguía de cerca. Al llegar al cielo se convirtió en la Luna.

A partir de aquel día la persecución nunca acabó.  Sólo algunas veces el Dios alcanza a su hermana provocando un eclipse solar, pero es tan fugaz el encuentro que Anninga se obsesiona con el encuentro y deja de comer poniéndose cada día más flaco hasta desaparecer. Tras días de reposición de fuerzas vuelve a la persecución.

Nota: así es como los Inuit explican los ciclos lunares.

Los inuit es un nombre común para los distintos pueblos esquimales que habitan las regiones árticas de América. La palabra significa «el pueblo» (en inuktitut, inuit), el singular es inuk, que significa "hombre" o "persona".

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