Luxemburgo, el corazón de Europa

Lugares 13/05/2017 Por
Minivacaciones en el corazón de Europa. Conozca LUXEMBURGO.
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Minivacaciones de cinco días en el corazón de Europa, esta vez tocaba Luxemburgo y el sur de Alemania. Allá fuimos. Volamos y aterrizamos sin incidencias en el aeropuerto de Fráncfort-Hahn (muy cerca de la ciudad de Fráncfort), allí alquilamos un coche, con navegador GPS incluido, ya que el idioma alemán no es nuestro fuerte y leer el nombre de las autopistas y de las calles en alemán, mientras se esta manejando iba a resultar un tanto complicado. Y así pusimos dirección al Gran

Ducado de Luxemburgo a 125 kilómetros del Aeropuerto por la E44 y la A1, con viento, lluvia y granizo, lo que ocasionó algún que otro percance en la autopista ya que tuvimos que detenernos debajo de un puente porque las piedras y la lluvia no dejaban ver nada, por suerte la pedrada duró pocos minutos y pudimos seguir viaje con mucha precaución ya que circulación era muy fluida y la lluvia continuaba cayendo con fuerza, incidencia climática bastante habitual en la zona.

En dos horas aproximadamente llegamos a la capital luxemburguesa y nos decidimos por un estacionamiento subterráneo cerca de la estación, para hacer la visita caminando. Aunque el tiempo no acompañaba demasiado, había dejado de llover, pero el cielo continuaba gris y amenazante, pudimos disfrutar de la visita a la catedral de Notre

Dame de Luxemburgo, que está situada en pleno centro de la capital. Construida según el estilo gótico, conserva también elementos renacentistas. La primera piedra del edificio religioso se puso en 1613, según los planos del jesuita Jean du Blocque.

La iglesia fue consagrada en 1621 por Georg von Helffenstein, obispo de Trèves y se convirtió en catedral en 1870. Justo en el momento de la visita se estaban realizando los últimos preparativos para un concierto. No cobran entrada y vale la pena la visita. Luego de la Catedral seguimos caminando y la siguiente parada fue El Palacio Gran Ducal, residencia oficial del Gran Duque de Luxemburgo y el lugar donde realiza la mayor parte de sus funciones como Jefe de Estado del Gran Ducado. El edificio fue primero Ayuntamiento de la ciudad de Luxemburgo entre 1572 y 1795, la sede de la prefectura del departamento des Forêts en 1795, y luego la sede del Gobierno de Luxemburgo en 1817.

Desde 1817, el palacio se convirtió en la residencia del Gobernador holandés. El interior del edificio fue renovado en 1883 con motivo de la visita oficial de los Reyes de los Países Bajos y Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo III y Emma. Una vez lograda la independencia nacional pasó a ser la residencia oficial de los Luego de la regia visita al palacio, la mejor opción era pasear por el mercado callejero de la Plaza de Armas, recorrimos y miramos los impecables puestos del mercado y como anécdota curiosa señalemos la existencia de unos baños públicos bajo la plaza con una amable señora como cuidadora y receptora de los cincuenta céntimos por el uso de los impecables aseos públicos.

Como si de pasear por otro mundo se tratara, pisar el suelo del país más rico de Europa, que tiene la mayor renta por cabeza del mundo, produce un sudor frío que baja por la frente y golpea con fuerza contra el piso.

Caminamos por el distrito financiero, las fortificaciones y el barrio antiguo, tan bonito como resbaladizo a causa de la lluvia, hasta llegar a las Casamatas del Pétrusse que son, probablemente, el principal atractivo turístico de Luxemburgo. Se trata de unos pasadizos subterráneos de carácter defensivo, excavados por los españoles en el siglo XVII. La visita dura unos cuarenta minutos y el desnivel asegura un paseo un tanto cansador pero que merece la pena, ideal para fotógrafos ávidos de imágenes de la ciudad captadas desde el interior de una formación rocosa, tipo caverna. También merecen la pena las casamatas del Bock, junto a la calle Sigefroi, donde fue construida De las casamatas al Barrio Europeo: Kirchberg es la cara de la UE en el Gran Ducado, el barrio europeo luxemburgués, repleto de instituciones como la Secretaría General del Parlamento Europeo, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, el Banco Europeo de Inversiones y un largo etcétera. Además, es el distrito financiero y ciudad de la imagen de Luxemburgo con complejos de cine y ocio.

Y después de una frenética jornada de bajadas y subidas entre los barrios bajos y altos, la mejor idea pasa por recorrer la zona más comercial de la ciudad dando un paseo o haciendo unas compras. Desde la Place d’Armes a la Grand-Rue, la calle con más tiendas y boutiques de Luxemburgo, la zona está abarrotada de cafés, bristrós y restaurantes, dónde, hay que decirlo con todas las letras, los precios no son de los más económicos, pero caminando y recorriendo se pueden encontrar lugares donde comer muy bien y no tener que desembolsar demasiados euros. Luego de una cena ligera, al hotel a descansar, ya que a la mañana siguiente seguiríamos con nuestro recorrido por este pequeño y mágico país en el corazón de Luego del desayuno, subimos al coche y le encargamos al GPS, que nos guiara hasta la ciudad fronteriza de Echternach, la población más antigua de Luxemburgo, donde llegamos sin mayores dificultades en otra hora de trayecto y pudimos estacionar (pagando, pero poco) en una amplia explanada cercana a la abadía benedictina.

Echternach creció alrededor de los muros de la abadía de Echternach, que fue fundada en el año 698 por San Willibrord, un monje inglés de Ripon, que se convirtió en el primer obispo. 

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