Albufeira, Algarves, el mayor centro turístico de Portugal

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Albufería, la magia del algarve tiene ese algo inconfundible que la hace atractiva.
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Situado en el centro de Algarve, la región más meridional de Portugal, Albufeira es sede del municipio y pertenece al Distrito de Administración de Faro.

La costa está salpicada de playas y acantilados siempre con un clima mediterráneo: veranos calurosos y secos e inviernos suaves, con disminución de las precipitaciones, entre los meses de Octubre a Marzo, con una temperatura media anual que ronda los 17,5 º C. Una de las principales regiones turísticas del país, Albufeira no necesita casi de presentación.

En los últimos 50 años ha dejado de ser un pequeño y tranquilo pueblo de pescadores para convertirse en el mayor centro turístico de Portugal. Hasta aquí llegan, durante todo el año, una gran cantidad de turistas atraídos por el agradable clima, las magníficas playas y la abundancia de infraestructura hotelera. Por otro lado su situación central es ideal para visitar otros puntos de la región.
Afortunadamente el centro histórico ha sobrevivido con su entramado de callejuelas y casas blancas sobre el acantilado y también el entorno de las playas y la rica naturaleza a pesar del avance de nuevas edificaciones de hoteles y resorts.

Albufeira aún mantiene el encanto de un clásico y tradicional pueblo de pescadores, con un centro histórico lleno de callecitas estrechas y empinadas, rodeado de una vasta extensión de apartamentos y casas blancas que se asoman a espectaculares playas y al concurrido puerto marítimo. Aunque el terremoto de 1755 devastó la villa, aún queda la herencia musulmana en el centro del pueblo, que en árabe fue denominado Al-Buhera o Castillo en el Mar.

No estamos en una ciudad con grandes y espectaculares monumentos, su encanto proviene de su situación geográfica, el buen clima, la tranquilidad, las vistas desde los miradores y su ambiente alegre y colorido. Para disfrutar todo esto lo mejor es pasear por el casco histórico y conocer alguna de las playas.
Aunque cada vez más la temporada turística se extiende a lo largo de todo el año, es de junio a septiembre cuando la ciudad vive en una fiesta continua. Fiesta que como la vida, se desarrolla en la calle, en las terrazas, en los paseos, con música popular, teatro, ilusionistas, malabaristas, desfiles de bandas y fanfarrias y turistas, muchos turistas.

Albufeira es un destino turístico destacado y ofrece a los visitantes múltiples posibilidades de realizar todo tipo de actividades, desde jugar al golf, navegar, disfrutar de sus inigualables playas, practicar windsurf o simplemente pasear. Es una zona con un gran abanico de opciones, para todos los gustos y todos los bolsillos, podrá alojarse en un hostel con habitaciones compartidas, en hoteles de una a cinco estrellas, en una casa rural, en un chalet o Villa con un amplio jardín y piscina, podrá disfrutar del sol, de sus doradas arenas, de su cristalino y transparente mar o de sus empedradas callecitas llenas de locales con suvenires y restaurantes, es un destino ideal para descansar y disfrutar de sus vacaciones, para hacer de todo o no hacer nada y solo dedicarse a ver pasar el tiempo recostado sobre una reposera en la playa.

Estratégicamente ubicada la localidad de Albufeira se ha convertido en el símbolo de la transformación de las comunidades de pescadores del Algarve, con modernos complejos turísticos al servicio de una gran cantidad de visitantes del norte de Europa que buscan sol y playas de calidad.

La población estable de Albufeira es de unas 45.000 personas pero pasa a unas 350.000 a lo largo de los meses de verano.

Albufeira, tiene la ventaja de estar a menos de 45 minutos del aeropuerto de Faro, el más importante del Algarve. La estación de tren está a 6 kilómetros de Albufeira en un pueblo llamado Ferreiras, desde donde también sale un autobús cada tres cuartos de hora. Si uno viaje en coche hay una gran playa de estacionamiento detrás de la estación de autobuses.

El color blanco de la cal es una de las cualidades de la arquitectura de Albufeira, como ocurre con otras muchas localidades del Algarve. También el blanco es el color de las iglesias recomendadas para visitar: la Matriz, la iglesia de Santa Ana y la de San Sebastián, en la actualidad reconvertida en Museo de Arte Sacro.

No es éste el único museo de Albufeira, también se puede visitar el Museo Municipal de Arqueología. Y otro de los monumentos dignos de mención es la torre del Reloj, que domina la preciosa plaza de la República.

Éstos son algunos de los atractivos monumentales de Albufeira, pero si hay un rincón con un encanto especial, ése es la Playa de los Pescadores, situada en la base del cerro donde se eleva el pueblo antiguo. En ella todo queda inundado por la mágica luz del Algarve; donde el mar y los pescadores todavía arrastran sus barcas de vivos colores y subastan la pesca bajando el precio hasta que aparecen los compradores.

Las Playas de Albufeira

Con más de 300 días de sol al año de promedio y kilómetros de hermosas playas de arenas finas y doradas, bañadas con aguas limpias del Atlántico, rodeadas de acantilados y peñascos que dan a la zona un entorno privilegiado y salvaje.

Un paseo por Albufeira no estaría completo sin dedicar un tiempo a sus playas. Hay más de veinte diferentes pero tienen en común la arena fina y el agua clara. También se habla de la calidez del agua pero sabemos que esto es algo relativo, por supuesto es cálida para los turistas que llegan del norte de Europa pero posiblemente les parecerá fría a los que vengan del Caribe. Naturaleza y paisajes naturales en estado puro.

Destacamos las dos más conocidas y situadas junto al casco urbano. Ambas ofrecen servicios como restaurantes, baños y salvavidas durante la época estival. Lógicamente son muy frecuentadas.

Playa do Peneco: El nombre de Peneco viene de la formación rocosa alta y aislada que hay en ella. Es la primera playa que nos encontramos a continuación del puerto de Albufeira y junto al centro antiguo en pleno casco urbano. Se accede a través de un túnel escavado en la roca desde las estrechas calles del centro turístico.

Playa de los pescadores: Está a continuación de la playa do Peneco, en un área más baja y limitada por un muelle de embarque. Esta playa está en parte reservada a las coloridas embarcaciones de pesca. Actualmente muchas de ellas se dedican a realizar visitas turísticas a las grutas marinas de la zona. Tras el arenal hay una amplia zona comercial con numerosos bares y restaurantes (Largo Cais Herculano).

No es de extrañar que lo primero que muchos viajeros deciden hacer en Albufeira sea quitarse los zapatos, extender sus toallas y desconectar de su rutina diaria en una de las famosas playas un poquito más alejadas del de la zona del centro como la Playa de Falésia, la de Galé Leste, la Playa de Salgados, la Playa de Santa Eulalia, la de Coleha, la de Oura y la Playa de Rocha Baixinha Leste, estas cuentan con servicios de bares, restaurantes, hamacas, sombrillas, socorristas y una infinidad de elementos para realizar deportes náuticos.

En verano son muy populares, así que si le apetece algo un poco más relajado, puede ser una buena idea investigar las impresionantes playas que hay entre Sao Rafael y Galé, a unos 5 km al oeste de Albufeira. En la zona se pueden practicar varios deportes acuáticos como el buceo o incluso nadar con delfines y vivir toda una aventura marina.

¿Qué se puede visitar?

En la costa suele haber empresas que ofrecen paseos en barca. Sobre el túnel está el Museo Arqueológico, con restos neolíticos y romanos. Al oeste de la villa está la Ermide de Sao Sebastiao, una iglesia antigua con puerta manuelina. Dentro de la iglesia está instalado el Museu Arte Sacra.

En las inmediaciones está la Iglesia de Santana, cuyo patio ofrece buenas excelentes vistas.
La Torre do Relógio (Torre del Reloj), donde una corona de hierro sustenta el reloj.
La Igreja Matriz, construida en el siglo XVIII como substitución de la anterior, caída en el terremoto de 1755. En la portada tiene la Cruz de Aviz, símbolo de la Orden Religiosa. La Torre Sineira, construida en 1869, constituye parte de la Igreja Matriz.

La ciudad nueva y la ciudad vieja

El casco antiguo de Albufeira se divide en dos partes: la ciudad vieja y la ciudad nueva. El casco antiguo es un laberinto con el encanto típico de las calles estrechas y empedradas, y cuenta con algunas atractivas iglesias antiguas (la mayoría de finales del Renacimiento), una galería de arte y el museo arqueológico. La zona nueva de Albufeira está más orientada a los jóvenes y los niños. Es un gran lugar para reunirse con gente en el que encontrarás todo tipo de bares y discotecas, la mayoría de las cuales se concentran en torno a la parte sur, en la Avenida Dr. Francisco Sá Carneiro. Hay una gran oferta de bebidas y diversos bares que suelen tener “happy hour”.

Historia

Actualmente se desconoce la historia de Albufeira en el periodo preislámico, ya que se cree que fue en esta época cuando nació esta ciudad, como un poblado amurallado que estaba presidido por un castillo en lo más alto de la montaña. En el Siglo XIII Alfonso III conquistó este poblado, y Albufeira fue anexionada al Reino de Portugal. A día de hoy cabe destacar que la ciudad conserva el aroma de aquella época, sus calles estrechas, su aroma a jazmín, sus calles empedradas, su castillo y sus murallas

El centro antiguo es lo que merece más atención, allí se preservaron muchos edificios del siglo XVIII y cada uno de los monumentos está relacionado con un hecho histórico. En el año 1755 la ciudad sufrió mucho a causa de un terremoto, pero algunas iglesias, mansiones y casas quedaron intactas hasta el día de hoy. La curiosidad principal religiosa es la Iglesia de Santa Ana, construida en el siglo XVIII. El altar de madera es el adorno más bello de esta capilla. Lo construían los maestros más famosos de Portugal: Joao Baptista y Francisco Xavier. En la iglesia hay varias esculturas de madera, íconos y frescos.

En el museo de Arqueología, abierto en el antiguo edificio del municipio se presenta una colección excepcional de artefactos, manuscritos y otras muestras que ilustran la historia de Portugal desde los tiempos de la prehistoria, los romanos, los árabes y la historia actual.

También son numerosas las reliquias que podemos encontrar en el casco histórico del municipio, en sus alrededores, reliquias como las murallas del Castillo, Torre Sineira, la Capilla de la Misericordia, la Torre de Santa Ana, el Santuario de Nuestra Señora de Orada, el Castillo de Paderne, o la Ermita de Nuestra Señora de la Cruz.

Espero que haya disfrutado del paseo y me despido hasta nuestro próximo encuentro.

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