¡París, oh là là!

Diez visitas imprescindibles para conocer Paris.
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1 / 7 - Museo del Louvre.

De Notre Dame a la Torre Eiffel, del Sagrado Corazón al Arco del Triunfo: los 10 lugares que tienes que ver y conocer en París

¡París, oh là là! Su solo nombre nos hace pensar en el Sena, en escapadas románticas, en lo último de la moda, en el olor a una croissant recién horneada, en Alain Delon y en Catherine Deneuve; en las caminatas por el barrio Latino, por el Marais, en las compras en las grandes tiendas del boulevard Haussmann y la Rue de Rivoli, en las fantásticas puestas de sol sobre el Sena y en las cenas en un bistró en la orilla izquierda… Cualquiera que sea su idea de unas vacaciones la capital de Francia es una excelente opción. Hay un sinfín de cosas para hacer en París, lo cual hace que, sea cual sea su presupuesto de viaje, la Ciudad de la Luz está llena de tentaciones para todos los gustos y todos los bolsillos. Recuerde que si quiere visitar alguno de sus lugares más populares puedes comprar las entradas con antelación y así evitar interminables colas.

Si está pensando una escapada a París, aquí va nuestra recomendación con 10 imperdibles de la Ciudad de la Luz. Le interesará saber qué lugares, museos o edificios icónicos no puede perderse en una primera visita a la ciudad, así que decídase y no pierda más tiempo; mire los vuelos, reserve un hotel o un departamento en París y prepare la valija. ¡La Torre Eiffel lo espera!

Estos son los 10 lugares recomendados que debe incluir en su ruta:

  1. Torre Eiffel.

Esta torre, y sus 300 metros de altura en hierro, es el símbolo por excelencia del skyline parisino y uno de los edificios más conocidos del planeta. Durante 41 años, fue el edificio más alto del mundo, pero no el más aclamado por los parisinos. Y es que la Torre Eiffel se construyó para la Exposición Universal de 1889 pero no gustó a los parisienses, que veían que desentonaba con la ciudad.

Con un diseño creado por Gustave Eiffel, la construcción de la Torre Eiffel duró poco más de dos años y en ella trabajaron 250 obreros. Inicialmente la torre fue objeto de controversia: los artistas del momento la consideraron monstruosa y, dada su baja rentabilidad al terminar la exposición, se planteó la posibilidad de derruirla en diferentes ocasiones.

A principios del siglo XX, con la llegada de las guerras mundiales, las autoridades encontraron su utilidad como antena de radiodifusión y con ella captaron mensajes que ayudaron a los aliados de forma decisiva.

Actualmente y gracias al auge de París como destino turístico internacional, la Torre Eiffel es uno de los monumentos más visitado del mundo con más de 7 millones de visitantes anuales.

  1. Arco del Triunfo.

Para mí, como viajero, es el segundo lugar con mejores vistas de toda la ciudad, luego de la Torre Eiffel, sin lugar a dudas. Este monumento fue encargado por Napoleón Bonaparte para conmemorar la victoria en la batalla de Austerlitz. Está situado en la plaza Charles de Gaulle o plaza de la Estrella.

Desde sus 50 metros de altura se ven las doce avenidas (sí, 12) que desembocan en la rotonda que rodea al Arco del Triunfo. Una de ellas es la conocida Avenida de los Campos Elíseos, en cuyo extremo opuesto se encuentra la Plaza de la Concordia, paseo obligado de todos los visitantes de la Ciudad de la Luz.

El Arco del Triunfo es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo de París. Con unas dimensiones de 50 metros de alto y una base de 45 por 22 metros, el Arco del Triunfo representa las victorias del ejército francés bajo las órdenes de Napoleón.

La construcción del Arco del Triunfo duró treinta años: Napoleón ordenó su construcción en 1806 al finalizar la batalla de Austerlitz y el Arco se concluyó durante el mandato de Louis-Philippe. El arquitecto fue Jean-François Chalgrin.

En la base del Arco del Triunfo encontrarán la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento erigido en 1921 que con una llama siempre encendida representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados.

En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate y sus nombres se encuentran subrayados.

  1. La Catedral de Notre Dame.

La catedral de Notre Dame es un recinto centenario lleno de magia y encanto, recorrer su interior es como adentrarse en una máquina del tiempo que lo traslada a uno ocho siglos atrás. Recorrer su nave central produce un efecto increíble. (Lo primero que me pregunté cuando entré fue “¿Cómo pudieron construir este grandioso edificio en el año 1100…?) Nuestra Señora de Paris comenzó a construirse en la Ille de la Cité en el año 1163 y se terminó de construir en el año 1245, la Catedral de Notre Dame de París es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. Es uno de los monumentos más populares, majestuosos y bellos de Francia. El nombre de la catedral significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María.

En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.

En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

Notre Dame tiene dos torres de 69 metros de altura en su fachada. Subiendo a la parte superior de las torres, además de disfrutar las fantásticas vistas de la ciudad, podrá visitar el campanario en el que vivió el mítico Jorobado de Notre Dame. Para visitar las torres se accede a través de la entrada del lateral izquierdo de la catedral y se suben 387 empinados escalones a pie, ya que Notre Dame no dispone de ascensor. Es un esfuerzo, pero vale la pena, se lo puedo asegurar.

  1. Museo del Louvre.

Si a usted le gusta el arte, ¿qué le puedo contar del Louvre que no sepa? Y aunque usted no sea un apasionado del arte y la cultura, no se puede ir de París sin conocer la Gioconda, el cuadro de Leonardo Da Vinci más famoso del mundo o la Venus de Milo, o La Ultima Cena, también de Leonardo Da Vinci y tantas otras obras que seguramente estudió y las vio en infinitas publicaciones. Mi recomendación es que se agende una visita y le dedique unas horas a recorrer el Museo, no saldrá defraudado. De acuerdo a su grado de interés podrá dedicarle unas horas, un día entero o quizá dos, de usted depende. Todo el tiempo que le dedique será poco para ver y disfrutar de las antologías que tiene el Museo, fruto del coleccionismo de la monarquía francesa a lo largo de varios siglos, la Revolución Francesa y las campañas arqueológicas y compras durante el siglo XIX.

Inaugurado a finales del siglo XVIII, el Museo del Louvre es el museo más importante de Francia y uno de los más visitados del mundo. Actualmente recibe más de ocho millones de visitantes cada año. El Museo del Louvre abrió sus puertas en 1793 y se encuentra alojado en el Palacio del Louvre, una fortaleza del siglo XII que fue ampliada y reformada en diversas ocasiones. Antes de que se convirtiera en museo, algunos monarcas como Carlos V y Felipe II utilizaron el palacio como residencia real en la que acumulaban sus colecciones artísticas.

Tras el traslado de la residencia real al Palacio de Versalles, el impresionante edificio de 160.000 metros cuadrados comenzaría su proceso de transformación en uno de los museos más importantes del mundo. En el año 1989 se construyó una pirámide de cristal que en la actualidad sirve como puerta de acceso.

  1. Galerías Lafayette.

Y de la cultura y arte histórico, con mayúsculas, a las compras. Las Galerías Lafayette son el consumismo hecho realidad. Unas grandes superficies, o tiendas por departamentos, orientadas a despertarle las ganas de usar la tarjeta de crédito, ideal para aquellos bolsillos holgados y para billeteras llenas. Pero, sino se sienten esos deseos irrefrenables de gastar, igualmente merece la pena darse una vuelta y subir a su terraza para ver el atardecer y observar detenidamente como los últimos rayos de sol de la tarde acarician y juegan con los techos de Paris.

Las Galerías Lafayette fueron declaradas monumento histórico gracias a su espectacular y majestuosa cúpula neobizantina y son uno de los grandes almacenes de tiendas más visitados del mundo.

  1. Jardines de Luxemburgo.

Situado en el límite del barrio de Saint-Germain-des-Prés con el barrio Latino, el Jardín du Luxembourg está inspirado del jardín florentino Boboli. Fue creado a la iniciativa de la reina Marie de Médicis en 1612. La superficie del jardín y sus 25 hectáreas, se divide en dos: una parte de estilo francés y la otra de estilo inglés. Entre las dos se extiende un bosque geométrico y un gran estanque. El jardín cuenta con 106 estatuas diseminadas por todo el parque, la monumental fuente Médicis, l’Orangerie y el pabellón Davioud. Existen numerosas actividades para los más pequeños como para los adultos, tanto parisinos como turistas, que pueden jugar al ajedrez, al tenis, al bridge o simplemente sentarse a tomar sol y a ver pasar la gente en uno de los parques más hermosos de todo Paris. La programación cultural está marcada por exposiciones gratuitas de fotografía sobre las rejas del jardín y por conciertos de música al aire libre en su famosa glorieta.

  1. Moulin Rouge.

Nos trasladamos a Montmartre, uno de los barrios más conocidos en París y que además acoge el cabaret más famoso del mundo: el Moulin Rouge.

Hay dos opciones; muchos simplemente pasan por allí para hacer la fotografía de rigor con el molino rojo de fondo o, si usted lo desea, disfrutar de un super espectáculo de cabaret con una compañía con 60 artistas en escena que representan el espectáculo “Féerie”, lleno de luz, magia, plumas, diamantes, lentejuelas, coros, escenografías y mucha, mucha música; viva y disfrute de una velada inolvidable con su familia, amigos o pareja y beba un champán bien helado mientras goza de una experiencia francesa única e inolvidable en uno de los cabarets más renombrado del mundo, el Moulin Rouge.

  1. Sacre Coeur.

La Basílica del Sagrado Corazón (Sacre Coeur), situada en el bohemio barrio de Montmartre, atrae a millones de turistas todos los años. Está localizada en la cima de una colina a la que se puede acceder mediante un funicular o por unas amplias escaleras. Este edificio de hermosa piedra blanca es uno de los lugares más emblemáticos y visitados de la capital francesa.

Su construcción fue decidida por la Asamblea Nacional en 1873, como un edificio religioso a perpetuidad en homenaje a la memoria de los numerosos ciudadanos franceses que habían perdido la vida durante la Guerra franco-prusiana. Fue el arquitecto Paul Abadie quien ganó el concurso para su construcción. De estilo romano bizantino y decorado con varias cúpulas, de las cuales la central mide 80 metros de alto, la primera piedra se colocó en 1875, y aunque se completó en 1914, no se consagró hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, en 1919. La iglesia fue construida con fondos procedentes exclusivamente de una suscripción popular. El Sacre Coeur es el punto más elevado de todo Paris y desde aquí se pueden admirar unas magníficas vistas panorámicas de la ciudad en un día despejado.

  1. Crucero por el Río Sena.

¿Vale la pena hacer un crucero por el río Sena? Pues la respuesta es que sí. Navegar en un crucero por el Sena, sobretodo si se visita París por primera vez, es un paseo precioso que merece mucho la pena. Un crucero por el Sena puede costar desde € 10 por persona por una visita básica en barco hasta 200 EUR por un crucero nocturno a la luz de las velas con una cena gourmet. La duración de crucero es variable, con cena y actuación en vivo puede durar hasta cuatro horas, pero si no tiene tanto tiempo, y su presupuesto es más holgado, las visitas más económicas solo duran una hora. Admire la riqueza arquitectónica del corazón de París a través de los prestigiosos monumentos de las orillas del Sena: El Louvre, el jardín de Las Tullerias, la torre Eiffel, la catedral de Notre-Dame de París, el Museo de Orsay, el Grand Palais, la Conciergerie, los famosos puentes… y la lista continua. No se lo pierda.

  1. Opera Garnier.

La Ópera Garnier, también conocida como Palacio Garnier u Ópera de París, es uno de los edificios más característicos del IX Distrito de París y del paisaje urbano de la capital francesa. Tras la decisión de Napoleón III de crear un nuevo edificio para la ópera, se organizó un certamen en el que más de 170 arquitectos presentaron sus proyectos. Finalmente, el joven arquitecto Charles Garnier fue el que logró llevar a cabo el diseño del edificio en Estilo Imperio.

Desde su inauguración en 1875, la ópera fue llamada oficialmente Academia Nacional de Música-Teatro de la Ópera. Conservó su título hasta 1978, cuando fue renombrada Teatro Nacional de la Ópera de París. En 1989 la Compañía de la Ópera trasladó su sede al recién construido Teatro de la Bastilla y su vieja sede recibió el nombre de Palacio Garnier, donde permanece la Academia Nacional de Música. A pesar del cambio de nombre oficial y del traslado de la Compañía de la Ópera, el Palacio Garnier sigue siendo conocido popularmente por el nombre de Ópera de Garnier en París. Se trata del lugar que inspiró la conocida obra "El Fantasma de la Ópera".

Los trabajos de construcción del edificio comenzaron en 1860, pero no se verían finalizados hasta 1875 debido a diversas complicaciones como la falta de estabilidad del terreno o la guerra de 1870. Finalmente, después del elaborado trabajo realizado por 14 pintores y artesanos y 73 escultores, en 1875 tuvo lugar la inauguración del edificio.

Espero que este listado de 10 imprescindibles de Paris le sea de utilidad.

Hasta nuestro próximo encuentro. Au Revoir!

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