Piazzolla, una familia con genes musicales

ENTREVISTA SEMANAL: Pipi Piazzolla sin la carga del apellido se destaca como una de las grandes figuras del jazz argentino.
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En la casa de Pipi Piazzolla puede verse un ambiente sencillo, despojado de cualquier lujo, donde suena jazz como sana costumbre. Quizás esa sea la coordenada más exacta para dar con uno de los músicos jóvenes más importantes de la escena jazzera argentina.

Daniel “Pipi” Piazzolla es un artista que sobre todo parece rendirle culto a la argentinidad al igual que el pianista Nicolás Guersschberg, el saxofonista alto Damian Foiel, Gustavo Musso, tambien saxofonista, el contrabajista Mariano Sívori y Martín Pantyrer en clarinete. formando entre todos la banda de jazz ESCALANDRUM que este año editaron su primer disco en conjunto con Elena Roger.

Los muchachos son una cosa seria, sobre todo a la hora de definirse a sí mismos y no temen categorizarse en un paralelismo con una de las bandas más resonantes del rock argentino como son “Patricio Rey y sus redonditos de ricota” diciendo que ellos son “los redondos del jazz”. Tamaña definición no hace más que abrir el camino para conocer un poco más a esta banda de jazz que cultiva la amistad y que empieza a tener características de cofradía por estar juntos desde el año 1999.

¿Cómo empezaste a tocar?

PP: Empecé a lños cuatro años tocando piano, en ese momento mi papá estaba tocando con mi abuelo en esa época, me gustó mucho y le pedí que me mandara a una profesora. Fui de Marta Brontein a tocar piano . Hasta que llegó un momento en que el piano no me producjo más fascinación y esa fue mi primera ruptura. Luego a los 14 vi una murga por primera vez y quedé maravillado y empecé a hacer ritmos en mi casa, todo el día haciendo ritmos. Y en un recital que fui a ver de Rod Stewart veo un solo de bateria y me di cuenta de que era la murga pero de un solo tipo. Y me volví loco. A partir de ahí le pedí al baterista que tocaba con mi papá que me recomendara un profesor y me fui con el mejor que es el Oso Picardi Luego cuando ya tocaba algo, no tenía con quien tocar y entonces buscaba en la Segunda mano “bandas sin baterista” y me iba a probar para tocar con alguien.

¿Cuesta mucho sostener una banda que no hace música comercial?

PP: Como no es comercial sigue avanzando. Igual pasa con los músicos nuevos de tango, porque en los lugares que hay se oye a los músicos tradicionales para los turistas. Con Duke Ellington, (quién decía que su el secreto de que durara su Big Banda era pagarles el sueldo) el jazz era como el tango acá y la gente pagaba entradas para bailar. Lo nuestro es más meritorio porque tenemos 17 años y el secreto es además, la risa entre nosotros.

Son pibes de barrio.

PP: Bueno, claro no tenemos la clásica pose del músico de jazz que lee filosofía y pinta cuadros. pArece que vinieramos del rock.

¿Son músicos populares que hacen música elitista?

PP: El jazz es bastante elitista, pero desde que este género empezó a tener voz propia, una voz argentina y dejó de ser americano, la gente empezó a acercarse.

¿Hay entonces un jazz argentino?

PP: Si, para mí si hay un jazz argentino. Hay una melodía que proviene del tango. Acá hay muchos músicos excelentes y el nivel compositivo del jazz más profundo, aunque la técnica y el virtuosismo de los tipos de Estado Unidos sea superior. Acá se busca la melodía y un concepto temático como un concepto de canción.

¿Qué es el jazz latino?

PP: Es es jazz que se toca desde Colombia a Cuba pasando por Puerto Rico.

¿Y el de Brasil?

PP: Brasil no., Al jazz de Brasil lo encontrás en las bateas de música brasileña.

¿Cómo transmite un baterista lo que quiere en la composición de un tema?

PP: El buen baterista dirige hacia que lado va la música por el poder que tiene el instrumento. Tal vez un baterista puede cambiar el color de un tema.

¿Cómo logran seguir teniendo ganas de tocar después de tantos años?

PP: Escalandrum siguió evolucionando porque cada integrante cada vez toca mejor que el año anterior, elgrupo cada vez está más aceitado y cada vez tenemos más ganas.

¿Evolucionan hacia un lugar más complejo o más simple?

PP: Hay un poco de las dos cosas. Lo complejo nos cuesta cada vez menos y eso hace que se oiga más sencillo.

¿Qué cosas contemplan a la hora de armar la lista de temas?

pp: Hay un cuidado especial a la hora de elegir los temas. No vamos a tocar cinco temas con solos de saxo seguidos, pero como hay muchos colores en Escalandrum no tenemos necesidad de repetirnos.
Tratamos de que te quedes con un linda melodía, seguido de un buen solo, y en otro tema otra cosa.

¿El pianista de rock tiene más polenta que el de jazz?

PP: Nooo, para nada. El baterista de jazz tiene todo. Tiene matices, energía sobrenatural, en el rock los temas duran 3 minutos acá duran 11 al palo.

Tanto en estudio como en teatro vamos a dar lo mejor que tenemos y cada uno por su lado debe practicar lo máximo en su casda para dar lo mejor de uno., pero el jazz es una música que te permite explorar al máximo al instrumento y si te gusta tocarlo querés sacarle todo el jugo.

¿Cómo se toca Piazzolla sin caer en lugares comunes?

PP: Fuimos cuidadosos se trazó una estrategia. Es dificil hacer la música de Astor y no parecerse. Es complicado salir de esas características porque mi abuelo creó un estilo y lo cerró así.

¿Cómo definirías al tango de tu abuelo?

PP: Es una música mágica, tango moderno. Es la mejor música del mundo. Para mí es una música para afuera. Mi abuelo era un tano cabrón que te dice ahora enojate y decí todo, pero hay cosas que quedan adentro.

¿Tuvieron que oir a Astor de otra manera?

PP: Si claro. Empezamos a oir a Piazzolla, por una cuestión de respeto. Uno descubre como mi abuelo por ejemplo, iba ganando velocidad en vivo. Eso hay que descubrirlo escuchando.

¿El jazz argentino crece?

PP: El jazz avanza y hay músicos que se tocan todo.

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