Las enfermedades y el arte

Arte 25/07/2017 Por
Existen muchas obras de arte de siglos anteriores que reflejan distintas enfermedades en sus retratados, aquí le presentamos varios ejemplos sobre la misma patología: el enanismo.
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Según algunos manuales de medicina las patologías endocrinas provocan cambios en la forma, tamaño o en las expresiones del organismo. Quizás haya sido esta característica lo que haya llamado la atención del artista que eligió representar a personas que sufrían diferentes enfermedades. Dentro de estas patologías se encuentra el llamado “enanismo” que provoca deformación en extremidades debido al mal crecimiento.

Es entonces como deformes, lisiados, y enanos empiezan a formar parte de la Historia del arte al ser magníficamente representados. Uno de los grandes artistas que fue un indiscutible observador de estos alteraciones orgánicas fue Diego Rodrigo de Silva y Velázquez conocido sólo como Velázquez. (1599-1660).

Llama la atención la cantidad de retratos de locos, enanos y bufones que utilizaba como modelos para sus obras. Tal vez sintiéndose con mayor libertad para pintar al no tener la presión de la protesta posterior si no resultaba muy fidedigno, ya que estos personajes no tendrían opinón alguna. De ninguno de ellos se conoce la biografía porque pertenecían generalmente a personas de segundo nivel en las cortes de esos tiempos.

Desde el punto de vista médico los enanos pueden ser hipofisarios acondroplásicos,hipotiroideos o pluriglanduilares. Esta descripción sirve a los efectos de presentarles distintas obras en las cuales veremos personas con dichos síntomas y comenzaremos con la imagen de la obra “Don Sebastián de Morra”, un óleo pintado en el año 1645 y en donde se ve a un enano bufón de la corte de Felipe IV, que corresponde a una persona acondroplásica, es decir con un trastorno de crecimiento oseo que acorta los huesos largos provocando aspecto desarmónico.

Pero el cuadro donde se ve como en ningún oro el genio de Velázquez es el llamado “Las meninas”, en el que representa una escena familiar de la corte de Felipe IV.

En la escena se presenta en el centro la infanta Margarita de Austria, que ya por entonces sufría lo que se llama síndrome de Allbrigh que le provocaría la muerte a temprana edad.

La infanta entre otros personajes de la obra (el propio Velázquez en un espejo y los reyes de Austria en otro en segundo plano) está acompañada por dos damas de la corte y por dos enanos. Una mujer que presenta las características de acondroplásica (cabeza grande y brazos y piernas muy cortos) y un hombre con características de ateliótico (su esqueleto no terminó de desarrolarse) llamado Nicolas Pertusato de 30 años de edad.

Siguiendo con la obra de Velázquez (aunque no fue el único en retratar enanos) podemos ver en otro de sus cuadros llamado “Retrato de Don Antonio -El inglés” a otro de los famosos enanos de la corte de Austria.

Don Antonio el ingles

En esta obra vemos como el pintor utiliza a un animal como un perro para dar una referencia de altura que permita establecer la real altura del retratado.

Pero no siempre los retratados fueron enanos. El más famoso de los enanos en la Historia del arte tal vez sea el que menos pinturas tuvo y me refiero a Toulouse Lautrec. Su vida estuvo signada por desgracias desde la decisión de sus padres de casarse al ser primogénitos y sin tener en cuenta que la endogamia provoca deficiencias genéticas condicionando la salud de los descendientes. Es el caso del gran artista, quien tuvo una enfermedad que retrasaba el crecimiento de sus huesos y que sumado a la quebradura de ambos fémures le impidió crecer más allá del metro 51.

En su autoretrato “Henry Toulouse -Lautrec” se lo puede ver parado tomando un bastón que siempre usaba para desplazarse y que sin necesidad de alguna referencia que nos brinde un panorama más amplio de su altura nos damos cuenta de su poca estatura.

Otras épocas y otros conceptos de arte, seguramente hoy en día con el concepto de belleza tan banal y superfluo que inunda las redes sociales y las publicidades de cuerpos que rozan la perfección no podríamos disfrutar de las maravillosas obras de arte de Velázquez por el sólo hecho de retratar personas que no condicen con los parametros estéticos o simplemente no se acercan a los estereotipos de belleza que propone el mundo consumista.

Fuente libro: La medicina y el arte de Osvaldo Pamparana Autoedición 2014.

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