Villa Gesell. Costa Atlántica.

Mucho más que playas.
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1 / 9 - Cabalgatas en la playa.

               Ubicada a 370 kilómetros al sudeste de Buenos Aires, “Gesell”, como la llamamos los argentinos, es una atracción para todos los turistas que quieran disfrutar de playas, sol, muy buena gastronomía, una agitada vida nocturna (sobre todo para los más jóvenes) o para los que simplemente buscan el relax y el descanso reparador luego de un año de trabajo. Gesell posee, y comercializa con profesionalidad, un abanico de variadas y excelentes actividades destinadas  al esparcimiento y a satisfacer a los visitantes tanto del país como de otras regiones del globo. Con poco más de 30.000 habitantes esta ciudad está llena de atractivos. Quienes la visitan no dejan de caminar por la famosa “Avenida 3” un paseo para ver tiendas, ferias artesanales, disfrutar de un café, una cerveza entre amigos, hacer compras, conocer la ciudad o simplemente para ver pasar gente. Llegada la noche las opciones para ir a restaurantes, bares, discotecas, teatro o cine son más que interesantes y para todos los gustos y bolsillos.

Pero no sólo la ciudad es atractiva. Aquellos que quieren hacer actividades al aire libre como cabalgata por los campos o por la playa, los más populares deportes acuáticos como esquí, surf, motonáutica, entre otros tienen todos los servicios para cumplir sus deseos.

El alojamiento no es un problema y encontrar hoteles en Villa Gesell no sólo es fácil, sino que podemos elegir entre simples hoteles, hostales, campings, departamentos frente al mar o grandes casas de playa con todo el lujo y con el mar muy cerca, ahí nomas, al alcance de la mano.

El punto fuerte de esta ciudad turística se encuentra entre fines de diciembre y marzo, la llamada temporada alta, cuando las aguas del océano Atlántico traen las mejores temperaturas para quien se quiera dar un chapuzón y todo su litoral marítimo se llena de gente.

Las playas se extienden por varios kilómetros de norte a sur, se destacan por su suave declive y por las agradables temperaturas ambientales que las tornan únicas. Múltiples y variados balnearios con variados y excelentes servicios marcan territorio en esta área de la Costa Atlántica atrayendo cada año una mayor oleada de visitantes.

Consideradas para muchos como el paraíso de las vacaciones juveniles, la “movida playera” y nocturna de Gesell es incomparable. Tambien las actividades diurnas como las lecturas en la arena, las mateadas, los picaditos de fútbol que terminan en chapuzones, ping pong playero,  tejo, beach voley, reuniones sobre la arena tibia al atardecer, caminatas por la orilla admirando a los que persisten en el agua al caer el sol y muchas más.

Las familias también encuentran su espacio en Villa Gesell, disfrutando de la calidez del sol, la limpieza de la arena, la frescura de sus aguas, los juegos para niños, las apasionantes cabalgatas por la costa, y los magníficos servicios playeros que esta ciudad encantadora brinda sin límites a sus turistas.

Gesell puede disfrutarse durante todo el año, pero es casi sinónimo de verano; Gesell es mucho más que playas, pero las playas y sus balnearios son su símbolo máximo.

Aquí una guía con todas playas de Gesell

http://www.todovillagesell.com.ar/rubro/balnearios.

Atracciones playeras;

Pinar del Norte.

Reserva Cultural y Forestal de 14 hectáreas de superficie que además de ser uno de los paseos más fascinantes de la región, constituye el núcleo histórico de lo que fuera la naciente villa allá por la década del `30. Dentro del parque pueden descubrirse los siguientes espacios:

Museo y Archivo Histórico Municipal: consiste en lo que fuera la primera casa de la zona, construida en 1931, en pleno desierto, mirando hacia cada punto cardinal con una puerta de ingreso. La vida del fundador y su familia, los inventos de Gesell, y la evolución de la ciudad, todo integra este llamativo museo de valor cultural e histórico hasta en el más mínimo detalle.

Chalet de Don Carlos: de importancia histórica, este chalet, segunda residencia de la familia Gesell, alberga actualmente un centro cultural en el que pueden admirarse exposiciones artísticas.

Vivero Municipal: ocupa el lugar específico en que Carlos Gesell realizó las primeras experimentaciones de adaptación de plantas al suelo arenoso de la zona. El vivero se encarga hoy de producir especies vegetales destinadas a continuar la forestación de la ciudad.

Taller del Bosque: artístico taller de esculturas destinado a producir las obras que posteriormente ornamentarán la ciudad con su belleza y creatividad.

Avenida Peatonal: durante los meses de verano, la reluciente y comercial Avenida 3, entre el Paseo 109 y la Avenida Buenos Aires, se convierte en un recorrido peatonal obligado para todo turista que visite la ciudad. Encantadora, completa y tentadora, esta calle céntrica seduce desde las vidrieras y puestos con los típicos presentes y recuerdos veraniegos.

Feria Artesanal: infaltable sucesión de puestos artesanales donde las múltiples formas y texturas seducen con su creatividad. Piezas en cerámica, cuero, madera, metales, caña, soga, papel reciclado y más, diseñan extrañas figuras que su asombro no podrá resistir.

Anfiteatro Natural: acacias, álamos, cipreses, tamarindos, enredaderas y pinos de la costa entrelazan un bosque abigarrado dando lugar al acústico anfiteatro natural en una mágica combinación de arte y naturaleza. Se alza en Avenida 10 y Paseo 102.

Un poco de historia

La Villa, Villa Gesell o simplemente Gesell, distintas formas para designar este maravilloso lugar a lo largo de décadas, pero siempre el mismo y mágico rincón. Un lugar distinto a los demás, un lugar con personalidad y algo más. Un lugar que tenía un enamorado que soñaba en convertirlo en algo único.

Su historia comenzó en 1931, cuando un ciudadano argentino de padres alemanes llamado Carlos Gesell, decidió comprar estos terrenos. El señor Gesell empezó a trabajar en su gran proyecto con el que llevaba soñando desde hacía mucho y lo que sin duda se convertiría después de invertir mucho esfuerzo, dinero y tiempo en la maravillosa Villa Gesell tal y como la conocemos hoy en día.

Para conseguir su objetivo tuvo que luchar muy duro pues tenía en contra numerosos aspectos. Dos eran sus principales enemigos, el fuerte viento que azotaba siempre la zona y la continuada sequedad del terreno. Un día después de construir un pozo cerca del mar, descubrió con gran alegría que el agua que el pozo contenía era dulce y potable en vez de salada, la alegría fue inmensa y eso le otorgó una gran dosis de esperanza para conseguir su sueño. Empezó a pensar seriamente en forestar la zona y para ello empezó a plantar arboles de diferentes especies, los plantó y esperó a que crecieran, pero poco le duraría la alegría al Sr. Gesell, esos frágiles arbolitos no soportaban los fuertes vientos que terminaban por romperlos o directamente los arrancaba del suelo. No desfalleció y plantó de nuevo, esta vez no fueron los vientos los que acabaron con ellos, sino una plaga de hambrientas hormigas que los devoraron. Por si esto no fuera poco, una inmensa sequía azotaba la zona constantemente y hacía que los débiles arbolitos sucumbieran de nuevo, pero el señor Gesell, seguía y seguía plantando una vez tras otra. Los lugareños no tardaron en apodarlo “el loco de los médanos”.

El señor Gesell lejos de pensar en abandonar y haciendo caso omiso a los comentarios de sus convecinos, construyó una casa para vivir con su familia, su esposa y sus cinco hijos. En la casa abrió cuatro puertas de esta manera conseguía que cuando los fuertes vientos taponaban una de ellas con arena, salían por la otra. Realmente fue toda una aventura instalarse allí.

Luchó con todas sus fuerzas hasta que un día ya desesperado comentó en voz alta que estaba a punto de abandonar su sueño. Entonces, no se sabe muy bien si por obra de un milagro, encontró una Adesmia Incana, se trata de una planta de bella flor amarilla y que es capaz de sobrevivir en los médanos. El incansable luchador había encontrado la solución, comenzó a trazar cuadrículas de pastos duros, en ellos sembró alfalfa, probó con otros árboles y pronto empezaron a dar buen resultado, eran los Tamariscos, más atrás la Acacia Trinervis hasta llegar a los pinos marítimos. Después de algunos años y mucho esfuerzo, la villa empezó a forestarse y empezó a convertirse en un lugar interesante que atrajo al primer turista, luego comenzaron  a llegar más y más visitantes que empezaron a comprar terrenos y a urbanizarlos, la cadena iba creciendo y no paraba. Su sueño se había hecho realidad.

Se construyó un Balneario, el Balneario que se recomienda de amigo a amigo, con muchos extranjeros, artistas, poetas, músicos y rockeros. En definitiva, en Villa Gesell se respiraba vida por todos los rincones, de día y de noche se montaban cabalgatas para ver la luna llena reflejada en el mar, se encendían fogatas en la arena y se celebraban conciertos en el bosque.

Hoy Villa Gesell, es considerada uno de los balnearios y centros de atracción turística más importantes de Argentina y ofrece al visitante una excelente infraestructura para el descanso, el ocio y la diversión. Su principal atractivo sigue siendo sus playas abarrotadas durante la época de veraneo y elegidas por un gran número de jóvenes y familias.

Sin duda alguna, Villa Gesell es una de las mejores opciones para estas vacaciones de verano, si lo que le gusta son las doradas playas, el mar azul y una villa veraniega pujante y llena de entretenimiento, no lo piense más, Gesell es su lugar

Omar Magrini

http://www.argentinaturismo.com.ar/villagesell/

http://www.todovillagesell.com.ar/

http://turismo.gesell.gob.ar/

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