Marta Minujín reedita su obra: El árbol de los deseos

La reina del arte Pop Marta Minujín nos tiene acostumbrados a sus grandes, monumentales y conceptuales obras, esta vez reeditó una idea que realizó hace cinco años: un árbol de los deseos inflable.
Ver galería minujin arbol2
1 / 3 - minujin arbol2

La ciudad de Buenos Aires vuelve a ser escenario para una obra de esta artista notable que es Marta Minujín y, como Marta nos tiene acostumbrados, para establecer una relación íntima de la obra con el vecino, con el turista que nos visita y que podrán expresar sus deseos emparentados necesariamente con la esperanza. Se pone en marcha así el circuito que a lo largo de 2018 será un espacio para la creatividad de numerosos e importantes artistas que van a enriquecer aún más la fisonomía de esta entrañable y emblemática zona porteña de Alcorta y Salguero.

El escultórico “Árbol de los deseos” con su condición festiva, será un hito para los visitantes de esta esquina cercana al MALBA, una estimulante invitación para dejar escritos los deseos más intensos. Este monumento inflable y desinflable de 10 metros de altura es un símbolo de la alegría que depara el arribo del arte y la posibilidad de despedir el año con un regalo para la ciudad. La escultura es perdurable: renacerá en cada Navidad, va a expandirse hasta alcanzar su mayor esplendor y luego, al perder el aire, podrá ser resguardada.

Marta Minujín

Es una de las artistas de vanguardia de la historia del arte argentino contemporáneo. Conocida por sus performances, happenings y construcciones a gran escala, es ubicada entre los pioneros, junto a Ives Klein, Allan Kaprow, Piero Mazzoni y el grupo Gutai, cuando el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles realiza una muestra Out of Actions: Between Performance and the Object (1998), sobre la incursión de la acción en las artes plásticas.  

Estudia en la Escuela Nacional de Bellas Artes, pero es descubierta en la Galería Lirolay por los críticos Germaine Derbecq y Jorge Romero Brest, cuando exponía sus primeras obras con colchones. En 1961 viaja con una beca de estudio a París, donde se vincula con artistas del Nouveau Realisme, informalistas y de otras orientaciones (Niki de Saint-Phalle, Jean Tinguely, Christo, Lourdes Castro y Robert Rauschenberg). Comienza sus estructuras habitables cubiertas de colchones encontrados entre los desechos de los hospitales parisinos, y sus primeras performances. La Destrucción (1963), su primer happening, reúne todas estas piezas donde un grupo de artistas las "destruye" creando una obra propia sobre ellas. Pero Minujín se hace verdaderamente famosa cuando compone, junto a Rubén Santantonín, La Menesunda, una ambientación transitable que propone al espectador experimentar una variedad de sensaciones a lo largo de un recorrido de 16 zonas.  

En 1966, gana la Beca Guggenheim y se traslada a Nueva York, donde entra en contacto con la vanguardia norteamericana. Durante una década divide su vida entre Buenos Aires y los Estados Unidos. En los años 70, su obra se focaliza en los íconos populares y el consumo, con trabajos participativos como Obelisco acostado (I Bienal de San Pablo, 1978) y Carlos Gardel de fuego (Medellín, 1981). En 1983, para festejar el retorno a la democracia, realiza El Partenón de libros, una réplica del Partenón de Atenas construido con libros prohibidos durante la última dictadura militar argentina. En la década del 80, "paga" la deuda externa argentina al artista norteamericano Andy Warhol con mazorcas de maíz, el "oro americano", en una acción simbólica realizada en Nueva York. En los últimos años continúa su vasta producción centrándose en la escultura monumental, como M.I.C.2, Mujer-Intelecto-Consumismo (2000). 

Entre sus exposiciones más destacadas se destacan las performances Suceso Plástico (1965, Uruguay); Happening (1965) y Revuélquese y Viva (1964). Con esta última gana el Premio Nacional del Instituto Torcuato Di Tella; Simultaneidad en Simultaneidad/Three Countries Happening (Buenos Aires, Nueva York, Berlín) que planifica junto a Allan Kaprow y Wolf Vostell; Circuito (Montreal, 1967) y Minucode (New York, 1969), todas obras vinculadas a los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías. Sus muestras más recientes: Vivencias - Lebenserfahrung - life experience, Generali Foundation, Vienna, 2000; Les années Pop, Centre Georges Pompidou, París, 2001.  

En 1999 el Museo Nacional de Bellas Artes organizó una retrospectiva de su obra. 

Minujín continúa trabajando como artista en su taller en el barrio porteño de San Cristóbal.1 

Sus obras más representativas y famosas son: 

El "Obelisco Acostado" (1978) en la Bienal de San Pablo.

La "Operación Perfume" (1971) en Buenos Aires y varias réplicas en varios países.

El "Obelisco De Pan dulce" (1979) durante la Feria de las Naciones, Buenos Aires.

La "Torre De Pan De Joyce" (1980) en Dublín, Irlanda.

El "Carlos Gardel De Fuego": una estructura metálica reproduciendo la imagen del cantor, rellena de algodón que fue prendida fuego, como arte efímero. Medellín, Colombia. (1981)

La "Venus De Queso" (1981)

El "Partenón De Libros": una reproducción del Partenón de Atenas constituido con libros. (1983)

La "Torre de Babel de Libros": Realizada como conmemoración a la elección de Buenos Aires como Capital mundial del libro. (2011)

El "Árbol de Navidad Inflable": Realizada para la Navidad de 2014 en la plazoleta de entrada de Calle Florida Buenos Aires. (2014)

Sus happenings y obras de arte efímero en general apuntan a la respuesta del espectador, y generalmente producen controversia y comentarios en los medios masivos de comunicación. 

Por su fructífera trayectoria, Marta Minujín ha recibido el Premio Konex - Mención Especial 2012 además del Konex de Platino 1982 y 1992 otorgados por la Fundación Konex.

Te puede interesar

google-site-verification: google5fe333d7a5080da2.html