Silvia Martínez Coronel: “Desde que tengo memoria soy una soñadora incansable”

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Entrevista SEMANAL. Un ameno donde la imaginación se echa a volar de solo escucharla. Es imposible no transportarse al mundo que relata. Silvia Martínez Coronel, una poeta uruguaya convencida que el mundo de la literatura hace a la gente cada día un poco mejor….
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¿Ya existía en tu niñez la necesidad de plasmar por escrito tus emociones y vivencias?

SMC: No, en realidad, yo imaginaba. Soy una soñadora incansable, desde que tengo memoria. Inventaba historias, personajes, y les daba vida. Lo hacía ya en el Jardín de Infantes, a los tres años. Me sentaba en la escalinata en el recreo y desde ahí creaba. Era mi juego favorito, también lo fue en el recreo escolar.

¿Recordas algunas de esas historias en particular?

SMC: A mis 8 años, iba una hora antes a la clase de inglés, porque tenían un patio con un gran aljibe el que era una gran fuente de inspiración para mí…allí me pasé horas de mi niñez inventando historias, que se daban alrededor de aquel aljibe.

¿Sólo era tu imaginación o eras una gran lectora?

SMC: Ya en la adolescencia, mi imaginación seguía produciendo, pero la realidad, fue tomando terreno, y fue en esa etapa cuando empiezo a escribir, narrativa conjuntamente con poemas. Leía mucho, desde muy pequeña. Adoraba García Márquez, Rulfo, Cortázar, y quería escribir como ellos. Tengo aún por ahí, un inicio de novela, que es un cuaderno entero, donde el intento de escribir desde el Realismo Mágico, es claro.

¿En tu familia te han apoyado a desarrollarte y crecer dentro de un ambiente de lectura y escritura?

SMC: En mi familia, en mi casa, había bibliotecas a disposición y buena música. Mi madre leía mucho y mis hermanas también.
Nuestros juegos eran muy imaginativos, y se nos dejaba jugar libremente…nadie nos cortó las alas para soñar, nosotros jugábamos a las hadas, a aprender a volar, a ser magas, y a mi madre, que era muy joven le gustaba eso, y nos dejaba salir a la calle vestidas de hadas y nos hacía cerrar los ojos, cuando creíamos en la magia, en ese momento ella corría y ponía algo en una caja para cuando la abriéramos y creyéramos que lo habíamos hecho aparecer nosotras. ¡Y nos lo creíamos!
Sí, leer se leía mucho, pero más bien nosotras vivíamos la literatura, crecimos dentro de un cuento.

¿Cuándo empezaste a escribir pensando en transmitirle tu sentir a los demás?

SMC: No, yo escribía como desahogo. Mi poesía era el clásico escape del adolescente, pero eso me duró, uno, o dos años. Luego sí, empecé a mostrarles a mis amigas y profesores y empezó a interesarme qué pensaban y sentían con mis escritos. Cómo repercutía mi creación en los demás.

¿Inculcas en tu hija el valor de la lectura y las correcta forma de expresarse?

SMC: Sí claro, yo tengo una hija muy buena lectora. Pero hay algo que debe ser genético, porque ella aprendió a leer sola. Se le leía desde pequeña, pero pronto ella empezó a leer y a pedir libros. Su expresión, desde muy niña es muy correcta y rica. Hoy ya tiene doce años, no tiene faltas de ortografía, usa perfectamente la puntuación, y tiene un amplio y rico vocabulario.

¿La educaste con la misma libertad con la que te educaron a vos?

SMC: Siempre fue muy preguntona, y siempre se le contestó. La creación formó parte de su mundo, no sólo por verme escribir, y dibujar, porque suelo hacer retratos, con menos frecuencia que escribir, y aunque por épocas, también dibujo. Y esa es la veta de Julia, dibujaba muy bien desde casi un bebé, era asombroso, y hoy día es una dibujante de animación de excelencia, admirada por compañeros, amigos, profesores, y familia.

¿Qué opinas sobre el uso del lenguaje en las redes sociales donde todo se apocopa y las expresiones y vuelos literarios muchas veces brillan por su ausencia?

SMC: En las redes he conocido muy buenos creadores. Eso ocurre más en la televisión, o en el lenguaje sms, que ha contaminado la expresión, pero más bien en el lenguaje corriente, no en la literaria, o muy poco. La redes en mi experiencia más bien nos han abierto caminos a los creadores, no sólo a que nos conozcamos entre nosotros, y desde diversos orígenes, cosa que antes de Internet era impensable, lo cuál nos ha enriquecido, sino , que nos ha permitido acceder a conocimiento de concursos, revistas, periódicos, en los que muchos publicamos. Conocer editores, periodistas. Nos ha abierto un campo de acción que en realidad nos ha favorecido y enriquecido.

De la mano de la adultez uno hace una elección vocacional… ¿Siempre tuviste la certeza que deseabas abocarte de pleno a la literatura?

SMC: ¡Totalmente! Nació conmigo. Yo con la literatura tuve una suerte de reconocimiento. Siempre me gustó analizar, lo hacía junto con mis creaciones desde niña. Adoraba las redacciones en la escuela y el recitado. Leía muy bien y siempre era convocada para los actos públicos. En el liceo también me sucedió lo mismo. Fue ahí que conocí la materia Idioma Español, y me dije: lo que yo quiero hacer es como esto, pero no exactamente igual. Ahora, apenas me enfrenté a una clase de Literatura, me dije: es esto. Por eso, te digo que fue una suerte de reconocimiento de lo que siempre había estado en mí, y jamás lo dudé.

¿Cómo fue tu formación?

SMC: Hice la carrera con gran alegría, devorando los programas, me puse a estudiar crítica literaria, declamación. Estudiaba y leía de una forma fanática, antes de un examen, no dejaba nada, me “comí” bibliotecas enteras. Analicé hasta la disposición de las baldosas, y esto sin metáfora. Porque me sentaba en el patio a establecer relaciones entre los objetos, y a sacar conclusiones. Y hoy día soy una profesora que adora lo que hace, y sé que lo transmito. Para mí dar clase es un gran placer.

¿Si tuvieras que elegir una palabra o frase que te defina como escritora… ¿cual elegirías y por qué?

SMC: Soy una escritora experimental. Siempre estoy buscando sacarle más jugo al lenguaje. Siempre estoy buscando más, encontrar nuevas formas de decir, de convocar al lector, de expresar lo inexpresable. Le huyo al “clishe”, lo mío es crear, una búsqueda incesante por un decir distinto. En narrativa me gusta mucho la literatura que entra en el personaje y lo desmenuza, que explica los móviles de la acción a través de lo psicológico, que intenta mostrar el lado no visto de las cosas. En lírica hay algo parecido, es decir, de una manera distinta, que muestre un lado diferente o nuevo de las cosas. También me ocurre con las frases, con el poema entero. Entregar un producto novedoso, pero que a su vez diga… nada de cáscaras. Las cosas me gustan hechas con seriedad, literatura que se elabora, luego del primer empuje de la inspiración, que se trabaja, hasta lograr un producto que haga pensar y que conmueva en profundidad.

Teniendo en cuenta que el gusto o no de una obra artística es totalmente subjetivo… ¿Cómo te sentís ante la mirada de los demás sobre tu obra?

SMC: Muy bien, mi obra es valorada, gusta, y a veces hasta asombra. Me siento apreciada, que mi trabajo se reconoce. Eso lo veo cuando leo o me leen y claro me lo hacen saber.

Te dedicas a la crítica literaria… ¿Qué lineamientos podes decirnos que observas como infaltables para que una obra te invite a seguir leyéndola?

SMC: La obra tiene que seducir, tiene que atraer, llamar al lector a la identificación. En el caso de la narrativa tiene que saber mantener en vilo al lector, siempre guardarse algo para la próxima página, saber manejar el suspenso. Tanto en lírica como en narrativa, la primera línea es fundamental, si ésta gusta, atrapa, y el lector irá por más.

Plasmas en tus escritos emociones y vivencias y en las que muchos podemos sentirnos identificados... ¿Cuál es tu musa inspiradora?

SMC: Pueden ser muchas cosas, a veces algo me emociona, y me surge la necesidad de escribir. Soy una persona que cree firmemente en la inspiración, porque a mí me pasa, es la llegada de una gran energía, una fuerza, y de inmediato a escribir. Si estoy por ahí lo hago en el celular o me grabo. Porque la inspiración viene con su poema o relato, único e irrepetible, al punto que si ni lo sabes atrapar en el momento, se irá, y aunque luego recuerdes más o menos por dónde iba…no podrás reproducirlo.

¿De dónde surge tu nombre Aurora Boreal?

SMC: Aurora Boreal es un pseudónimo que ya no uso hace buen tiempo. Pero surge justamente de mi necesidad de salir a la luz. Aurora era el nombre de la Bella Durmiente, curiosa, cercada por unos padres que temían su crecimiento y la apartaron de la rueca, lo que lo simboliza(sangre-menstruación), al punto de cuando la muchacha, por desobediencia, (crece biológicamente con permiso o no de los padres), y accede al desarrollo negado, todo se paraliza, lo que es símbolo del deseo, de mantener a la niña congelada por siempre, pero también, en el caso de Aurora, le sirve para desarrollar el crecimiento por dentro que la convertirá en mujer. Por ende al “despertar” está preparada para casarse, lo que representa que llegó a concretarse como ser adulto.
Boreal por la diosa Boreas, es un poco más de lo mismo, sobre lo que quería expresar. Es diosa del despertar y del crecimiento… por eso las bellas “auroras boreales”.
Digamos, yo necesitaba crecer como creadora, como autocreadora de mí misma como persona y como artista, liberarme de cualquier tipo de límite que me permitiera llegar a dónde mi interior reclamaba. Deseaba ese “despertar”.
Conocedora de la historia subyacente en el cuento de “La Bella Durmiente”, fruto de mis investigaciones como crítica literaria, surgió Aurora, que duró lo que tenía que durar. Cuando consideré que ya no me detenía nada ni nadie, la guardé con mucho cariño y empecé a firmar con mi nombre original.

¿Cuales son las publicaciones que mayor gratificación te han dado y por qué?

SMC: Cada publicación me gratifica, es un puente al lector, y a extender la posibilidad de llegar a más gente.
El tener las puertas abiertas en el Periódico La Brecha de México, del cuál formo parte del staff permanente, es algo maravilloso para mí, porque ahí publico todo lo que deseo cuando les hago mis envíos los viernes. Y es una puerta que me hace llevar los textos que considero más logrados al conocimiento de un extenso público internacional. Por otra parte, por motivos, netamente afectivos, las publicaciones (antologías) que han sido producto de premios, esas han sido, son, un estímulo importante.

¿Qué mención recibiste que te ha emocionado mucho o le guardas un cariño muy especial?

SMC: La primera, el Primer Premio en poesía en Espacio Mixtura, en Uruguay. Era la primera vez que me presentaba a un concurso, llevé el material el último día, el jurado era de lujo…no creí ni figurar, y salí en primer lugar.
Además del sabor de lo que se prueba por primera vez, fue la reafirmación de que iba por buen camino, y ese premio me permitió vincularme con otros creadores, ser reconocida dentro de un espacio de gente, que no deja de gratificarme.

Como docente… ¿Que le dirías hoy a los jóvenes que están en plena búsqueda de su identidad personal y artística dentro del mundo literario?

Bueno… Yo les digo que la Literatura es la más rica de las materias jajaja, porque no sólo te estimula el pensamiento con el razonamiento que exige, lo que te sirva no sólo poder des-cubrir un texto, sino que aplicado a la vida, el entrenamiento en el análisis te vuelve más lúcido frente a ella…por ende te abre una o varias puertas para mejorar tus elecciones. Les muestro cómo luego del análisis se notan los recursos que se usan para vender en las propagandas…y mucho más, o sea les enseño cómo la Literatura-análisis, les posibilita andar por la vida de un modo menos ingenuo y más rico.

Su canal con poemas al que pueden suscribirse: es http://www.youtube.com/user/gurisitatierna

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